CONFESIONES AJENAS CON FALI MORENO III

Durante muchos años, en tal día como hoy, mi padre explicaba la historia de mi nacimiento.

Nací en pleno comienzo de la campaña aceitunera allá por el año del hambre, lo que viene a ser el 7 de diciembre de 1940 y no puedo dar fe de ello porque debía ser un bebé por aquel tiempo, aunque parece más que cierto pues una treintena de personas, a lo largo de la vida, me lo confirmó en alguna charla. Confesión siempre hecha, he de decir, sin más ánimo que amenizar el café en un larga tarde de invierno o el refresco en una noche de verano.

Desde un principio me quedó claro que cuando me casé por el juzgado el día 6 de diciembre tenía 21 años y cuando hice la boda buena, la de la iglesia, el día nueve de Diciembre, tenía ya 22.

Cuando el día 6 de diciembre del 62 fui al juzgado para echar las firmas oficiales, tuvimos que esperar un buen rato pues había una ola de frío intenso y eran numerosos los cristianos que acompañaron a la pelona en aquellos días. El juzgado era un hervidero de sollozos.

Mi padre amenizó la espera mientras nos tocaba el turno, recordando la última visita a aquel despacho.

Era el lunes 9 de diciembre del año cuarenta, justo el día que antes de salir para el cortijo, viendo que se me veía una criatura saludable, decidió inscribirme en el registro.

Contaba mi padre que el escribiente del registro, cuando le preguntó mi nombre y le dijo Fali, empezó a gritarle

  • No le puedes poner Fali
  • ¿Cómo que no?- preguntó mi padre,

  • Porque ya tienes una hija Fali inscrita del año pasado!! -respondió el empleado,

Mi padre empezó a pensar, a intentar recordar en que momento el había tenido otra hija, porque no lo recordaba. El escribiente, viendo que mi padre no recordaba ese registro, le dijo:

  • Frasquito, ¿No te acuerdas que tu Antonia malparió una chiquilla el año pasado?

  • Claro -dijo mi padre- pero eso era un aborto ¿no? ¿cómo va a estar inscrita?

  • Frasquito, la criatura nació viva, y a las horas de nacer se murió, por eso está registrada.

  • Pues yo pensaba que no. Pero bueno, Efraín ¿Porqué no le puedo poner Fali como mi cuñada la que se murió de parto?

  • Hombre, pues por si se muere también.

  • ¡Anda leches! Ponle Fali a la chiquilla que está muy sana!

  • Bueno, pues si luego le pasa algo yo no digo nada… Y bueno ¿Qué día ha nacido ésta?

  • Pues el día 8 por la mañana temprano, pero como era fiesta, no pude venir a inscribirla.

  • Si hombre, el día 8, aquí todos quieren que sus hijos nazcan el día de la patrona bajo el manto de la Inmaculada. ¿Qué día nació Fali, Frasquito?

  • El día 8 ¡leches!

  • Pues no puede ser, el día día 7 y no hay más que hablar.

Y así acabo mi padre la transcripción de su conversación con el empleado de juzgado, que por cierto, fue el mismo que ese día, registró mi boda. Y bueno, extraoficialmente, hoy cumplo 77.

Anuncios
Publicado en CONFESIONES AJENAS, ENTRETENIMIENTO, RELATOS | Etiquetado , , , , , , | Deja un comentario