¿Alguna vez te arrepentiste de leer un libro? ¿Cuál y por qué?
Querido Jet, ya sabes que prefiero pedir disculpas antes que permiso y que, de lo que suelo arrepentirme, es de lo que he hecho o hice, Nunca, de lo que dejé de hacer.
En el caso de mis amados VS amantes libros, -por favor, no sientas celos que ellos no compiten contigo, tienen otro nivel, juegan en una liga diferente – el procedimiento es el mismo. Y la verdad, en el tema que nos ocupa hoy, no voy a actuar de manera diferente.
En ocasiones tengo compromisos en alguna feria, o sencillamente ierro en la elección guiándome por la portada, la contraportada o incluso, los premios y menciones que pueda tener una obra, y justo ahí he tropezado, tropiezo y tropezaré, con esa dura piedra que supone el dilema que se organiza en mi ático a la hora de seleccionar un libro 📖.
Sin saber de mi recurrente error, al llegar a casa y abrir 🔓 sus páginas, me dejo embriagar con el olor del papel, voy adentrándome en su atmósfera y, de repente, comienzo a darme cuenta que, por mucho que me guste acabar lo que comienzo, en esta ocasión no podré cumplir con mi costumbre. Entonces miro hacia arriba, cierro el libro 📕, lo pongo en mi bolso 👜 y vuelvo a salir a la calle, dirigiéndome a alguna cafetería concurrida, de esas donde debes pagar por adelantado y cuando marchas no dices ni adiós, donde nadie se dé cuenta que dejaste algo en la silla y salga gritando tras de tí «Disculpe, se dejó su libro olvidado 🫣»

Y ahora, con este día gris y este minirelato, recuerdo está canción. Besos 😘
Debe estar conectado para enviar un comentario.