DEJANDO EL CORAZÓN DE LADO

Tenía pensado dejar el corazón a una lado con el comienzo del mes.

Se me había ocurrido hablar sobre el valor, divagar sobre el hecho de romper de alguna manera el curso de la vida. Cuando uno lee el diario de la provincia donde vivo, pocas veces se nombra a mi localidad en la página de necrológicas… No se rían. Debido a ello, deducí que por eso tenemos una de las poblaciones más crecientes en pensionistas y jubilados, y puedo asegurar que este crecimiento no se debe únicamente al envejecimiento general de la población. Podemos presumir de un clima suave casi todo el año, solo queda algo adulterado cuando se convierte en víctima inusual de alguna de estas olas de frío o calor generalizadas.

Pues bien, esta última semana las estadísticas de mortalidad, contra todo pronóstico, han hecho de nuestro pequeño tanatorio un lugar de peregrinaje diario. Empezamos el lunes pasado con alguien que cayó al vacío desde la terraza de su vivienda -alguien conocido por todos y de vida poco recomendable que fue seducido por el alcohol hasta tal apoderamiento, que dejó de ser dueño de sus actos y acabó precipitándose por una terraza-. Durante toda la semana, mi localidad siguió apareciendo en las necrológicas con lleno diario hasta que al final de la semana nos enteramos que alguien también muy conocido, y no precisamente por sus amoríos con Baco, nos ha dejado a manos de un tren.

Viendo esto, me pareció que las circunstancias no eran las apropiadas para lanzar ideas y preguntas sobre la valentía que supone la decisión de quedarse o marcharse por voluntad propia que aveces toman los seres humanos. Con esto tampoco quiero ni por un asomo, dar lugar a malinterpretar los sucesos anteriores, en ningún momento comento, porque, básicamente desconozco, los detalles de los óbitos, y tanto los finados como sus afligidas familias, merecen respeto. En este caso, mi respeto.

Por otro lado, los domingos acostumbro a tomar un aperitivo en un céntrico local mientras leo el semanal, bueno, realmente lo que leo es Patente de Corso, de San Pérez Reverte, me apasiona, pero bueno, si es necesario, de él hablo otro día.

El domingo no estaba el semanal por lo que cogí un diario. En el hablaba sobre un forense que había efectuado autopsias a algunas celebridades, entre ellas a Marilyn Monroe, y dejaba en el aire una pregunta “¿Porqué si media hora antes de morir había estado hablando y riendo por teléfono con Joe Di Magio, se suicida?

Yo no quería pero me estan buscando… y sigo escribiendo de pizarras y esas cosas. Ahí, con un par, como si todo esto no me importase, cuando realmente no es cierto.

Para más inri, esta misma mañana, cuando mi perro y yo veníamos de recogida de su paseo, escucho unos gritos en la acera, unos metros más adelante. Una chica llora porque su mascota ha muerto en plena calle, una cachorrita yace inerte en medio de la acera. Me quedo allí, observando al animal muerto, recuerdo uno de los últimos escritos de mi novela. Observo el dolor, la reacción de los familiares de la dueña que van llegando respondiendo a su llamada. Pero tampoco voy a contar la escena. Solo diré que ha sido dura, muy dura.

Y ahora vuelvo a lo mío, a lo de siempre, a sembrar un poco de duda, olvidando lo dicho, sin reaccionar, aunque teniendo en cuenta que la dama negra está mucho más cerca de nosotros de lo que nunca imaginamos, no queremos pensar. Solamente se necesita quererla coger, está al acecho, esperando relamiéndose nuestras instrucciones. Hoy no se lo quiero poner fácil, la he tenido presente y no me apetece volver a verla, pero, ¿Qué ocurre cuando no la sentimos tan de cerca?

Puede ser que yo la invocase con la idea de escribir sobre ella, de plantarla cara, de desafiarla, de sentirme torero sin gustarme la fiesta.

Pero estos días acabé empachada. Y la voy a dejar de lado, sin provocarla, ahí, como es ella, muerta.

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Acerca de Mechas Poval

Lamari Poval, Escritora salouense nacida en Barcelona. Multifacética en aficiones y destrezas, bloguera desde el año 2006. Aunque el oficio con el cual uno llena su despensa no sea el de escribir, si uno se levanta por la mañana pensando en escribir y es feliz cuando escribe, es escritor. Actualmente expone sus creaciones en "El racó de Mechas", de Mechas Poval y "Con un par" de Lamari Pujol. Publicaciones: UN RELATO PARA OSCAR, 2012, ed. Puntorojo MI HERMANO KEVIN,2013,ed.Vivelibro CUANDO LA MARACA SUENA,2014,ed,Amazon kindle
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