NECESIDADES

No necesito cambiar de año para tener deseos ambiciosos. Mis sueños, mi vida, mi todo, se reinventa a diario, junto con ese mismo sol que se repite día tras día, como esa luna cambiante que acompaña mis desveladas noches.

No necesito nadie que me guíe, aprendí a vivir desde la negación de la propia vida, no permito desviarme ni un cachito sin sentir que me pudro por dentro. Aprendí también a prescindir de todo aquello que más quiero, que más deseo y pese a ello, continúo viviendo.

A lo mejor, para alguien eso no es vida, pero para mí, ya está bien, es lo que tengo, y lo aprecio.

Publicado en DIARIO DE LA MAGA, ENSAYO DE A PIE, ENTRETENIMIENTO | Deja un comentario