VUELVE EL TIEMPO DE SILENCIO

Volví a la tierra de las minas y el gran puerto. He visto como aquellas calles llenas de moscas con olor a pulpo guisado saliendo por las puertas abiertas de las casas se han convertido en grandes avenidas, llenas de pequeñas mansiones con las puertas cerradas. A la entrada, el pequeño club de carretera, aquel que los sábados por la noche lucía sus mejores luces rojas y verdes, se ha transformado en una gran mansión de color morado y luces malvas y azul hielo con aparcamiento privado e invisible desde la carretera. Me dirijo a la puerta y dos hombres de grandes dimensiones vestidos de negro riguroso, me indican la salida amablemente, me hacen ver que estoy equivocada.

Yo me presento y al escuchar mi nombre, sus semblantes aterradores se cambian por unos rostros serviles. Me indican amablemente el camino y por fin me encuentro con ellos.

En la parte trasera del edificio se levanta otro similar de menores dimensiones y con unas magníficas vistas a la bahía. Empieza a amanecer y el espectáculo es impresionante. La pareja me espera. Debo hacer un trabajo para ellos, no tengo obligación pero si necesito el dinero. Se trata de un pequeño trabajito informático, saben que me gustan las redes sociales y que puedo ayudarlos. Pueden pagarlos mejores pero no tendrían la certeza de que la operación llegase a buen puerto. Necesitan saber donde está ella. Ella está escondida. Yo les debo lealtad a los hermanos y a ella. Estoy en una auténtica encrucijada moral. Uno de ellos me recuerda que llevo su inicial grabada a fuego en mi pecho. El otro, con su mirada azul océano, hace que en mi mente se dispare a toda velocidad la película de mi vida. Abro los ojos y vuelvo a cerrarlos. En silencio, me dirijo hacia la mesa y sirvo tres whiskys. Bebemos en silencio. Ausencia de palabras y whisky, fumata blanca. Trato hecho. Pero no la voy a encontrar para ellos. No necesito buscarla. Ella está bien y a buen recaudo pero para ellos debe estar muerta. Ya no existe. Se esfumó en el tiempo. Y ahora me queda jugar con ellos el tiempo que sea necesario. Yo soy intocable, estoy muerta hace ya mucho tiempo, pero ella, recién ha comenzado a vivir.

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Acerca de Mechas Poval

Lamari Poval, Escritora salouense nacida en Barcelona. Multifacética en aficiones y destrezas, bloguera desde el año 2006. Aunque el oficio con el cual uno llena su despensa no sea el de escribir, si uno se levanta por la mañana pensando en escribir y es feliz cuando escribe, es escritor. Actualmente expone sus creaciones en "El racó de Mechas", de Mechas Poval y "Con un par" de Lamari Pujol. Publicaciones: UN RELATO PARA OSCAR, 2012, ed. Puntorojo MI HERMANO KEVIN,2013,ed.Vivelibro CUANDO LA MARACA SUENA,2014,ed,Amazon kindle
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