CONFESIONES AJENAS, MUY PROPIAS, CON MECHAS POVAL

Amanece que no es poco by Jorge Infante

Un día mi hermano cambió la luna por el sol.

Es curioso comprobar como hay características de nuestra conducta, que aún siendo consideradas como positivas –digamos para la mayoría o aceptadas socialmente, por expresarlo de otra forma- pueden llegar a desencadenar desacertados incidentes.
Es el caso, por ejemplo, de aquellas personas que acostumbran a juzgar a las personas por lo ven directamente, nunca por lo que alguien les pueda contar sobre ellas. En cierto modo es bueno hacerse siempre una valoración de manera personal, porque es evidente que nadie puede pretender gustarle a todo el mundo, pero eso no quita que tengamos en cuenta valoraciones ajenas si bien no para hacer prejuicios si para poner cierto celo en el trato –de hecho, según lo que a uno le cuenten y teniendo en cuenta la credibilidad, claro está, del que te alerta- mejor evitar el contacto, y con ello, antes o después nos habremos ahorrado una decepción. En estos día tuve uno de los mayores desengaños de mi ajetreada y dilatada vida. Ya habían sido varias las personas que me habían alertado sobre otras, pero yo, no podía dar crédito a lo que me explicaban: Entendía la situación como parte del sistema de trabajo, y todo me parecía algo exagerado. En su momento, así se lo hice saber a todo aquel que hizo llegar a mis oídos alguna de las anécdotas, la verdad, no las consideré malintencionadas, al contrario, incluso me parecieron algo rocambolescas –casposillas, dirían algunos-.
Cuando escuchaba comentarios al respecto no hacía más que tomarlos como una broma, como algo completamente baladí, para amenizar la estancia en los minutos desiertos, pero no era así. Yo estaba equivocada. Y de todo el incidente en el que de alguna manera me he visto involucrada, no ha sido el sueño perdido pensando en que podía yo haber fallado o las taquicardias que uno padece ante presencias hostiles, sino la decepción experimentada al comprobar la manipulación colectiva que han llegado a organizar y los objetivos, que no solamente sería en interceder positivamente en su persona –motivo no por ello más loable- sino por el objetivo de las movilizaciones- que no era otro que perjudicar a un tercero que no tenía nada que ver en el tema.
La verdad, siento vergüenza de este tipo de maquiaveleces gratuitas, y siento, a pesar de la agresión recibida por su parte –pienso que daño colateral, sigo pecando pues, mas no importa- era injusta por el hecho en si, por las razones inexistentes y por todos los motivos que se utilizaron, con la única intención de bienvender unas carencias que cada día más son evidentes.
Y ahí queda todo, latente pero a la escucha, procurando no hacer gala al refranero y volver a tropezar con la misma piedra.

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Acerca de Mechas Poval

Lamari Poval, Escritora salouense nacida en Barcelona. Multifacética en aficiones y destrezas, bloguera desde el año 2006. Aunque el oficio con el cual uno llena su despensa no sea el de escribir, si uno se levanta por la mañana pensando en escribir y es feliz cuando escribe, es escritor. Actualmente expone sus creaciones en "El racó de Mechas", de Mechas Poval y "Con un par" de Lamari Pujol. Publicaciones: UN RELATO PARA OSCAR, 2012, ed. Puntorojo MI HERMANO KEVIN,2013,ed.Vivelibro CUANDO LA MARACA SUENA,2014,ed,Amazon kindle
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