MOBBING, DIARIO DE UNA VÍCTIMA

Queridos amigos, os invito a leer este duro relato, basado en hechos reales, que ha llegado hasta mi.  No espero que os guste, sino muy al contrario, que os haga tomar auténtica conciencia del daño, muchas veces irreparable que lo que aquí se relata, puede producir, y que, sobre todo, no quede en un simple mal sabor, sino que os motive lo suficiente como para poner vuestro granito de arena en ésta lucha contra el mobbing, para evitar que siga extendiéndose sin remedio.

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PROLOGO

MUCHAS VECES LO QUE SE CALLA, ES MÁS DOLOROSO QUE LO QUE SE DICE.

Frase adaptada por mí del poeta griego: Píndaro.

Creo que esta frase es un fiel reflejo de lo que encontrareis en este diario, hay cosas tan dolorosas que las palabras no pueden expresar, el relato en ocasiones puede parecer algo irreal, pero es tan real como la vida misma, expone un día a día al que se enfrentan personas anónimas y silenciosas, !otras no tanto! Este es motivo del escrito, mostraros un mundo que cada vez es más conocido e identificado, poner al alcance de la mano, el dolor y sufrimiento al que es sometido las víctimas de cualquier tipo de acoso, ya sabemos de casos con final trágico, no cerréis los ojos a esto, os pido que seáis sensibles con quien lo padece, sobre todo no entrando en el error de no valorar el sufrimiento que os cuento, dejando camino libre a los acosadores.

Hay una aclaración que quiero hacer, sobre todo para no llevar a equívocos, esta historia a llegado a mis manos por medio de una amiga, yo simplemente hago eco de lo que ella me ha contado y pedido a su vez os cuente, no hay nombres, no se hace mención a ningún lugar ni persona en concreto, por lo que pido no se hagan conjeturas al respecto. Escribo este relato en forma de diario por hacer un orden cronológico a lo que ella en nuestros encuentros me confiesa, decido hacerlo en primera persona porque me llega tan hondo su dolor que casi puedo sufrirlo.

No es mi intención juzgar a nadie, solo pedir reflexión

16 de Julio

Comienzo hoy a escribir este diario, en realidad la idea la tuve ayer. Os cuento.

Llevo una semana sin salir sola a la calle, en el mes de Julio y con temperaturas extremadamente altas no consigo ni bajar a la piscina, miro desde mi terraza y observo a la gente como habla y disfruta del buen día que hace, se les nota felices y se muestran joviales , son mis vecinos a los que conozco desde hace diez años, hasta hace poco yo también disfrutaba de las tardes de verano junto a ellos, como ya os digo “llevo una semana sin salir sola a la calle”.

Ayer, mi marido tenía libre , como en otras ocasiones me dijo que si quería ir a dar un paseo por la playa, él sabe de mi afición por estos paseos y como disfruto, al principio me quedé callada sin saber que decir, el corazón se me acelero, lo miré fijamente, él respondió a mi mirada tranquilo y sereno con sus ojos azules conciliadores, decido aprovechar su compañía y salir a tomar un poco el aire, yo no quiero estar en esta cárcel a la que no sé como he llegado, ni quiero preocupar a mi familia, nunca he sido una víctima ,y esta situación me produce ahogo por el estado en que me encuentro.

Soy, o eso creo, ya que en estos momentos dudo, sobre todo de mi misma, de mis principios, de como he sido estos 54 años, hasta ahora, me sentía satisfecha de algunas cosas que he hecho en mi vida, aunque no sé si debo seguir manteniendo este pensamiento, dudo de todo lo que pienso. Digo pienso, porque es lo único que puedo hacer en este momento ya que emprender otras tareas es extremadamente difícil, no consigo concentrarme y vago de un lado a otro pensando en emprender unos quehaceres que nunca termino, tengo que estar alerta y concentrada para no descuidar las tareas principales del cuidado de una casa y en consecuencia de mi familia, siempre me ha gustado responder a mis obligaciones siendo por ello exigente conmigo misma, no me consideraba negligente, hasta que un día en los armarios de mi casa no había ropa limpia debido al estado enajenado en el que vivía, recordé que en mi trabajo me habían llamado negligente, a partir de ese momento comencé a justificar que me llamaran de esta forma, es más, me lo creí, esta idea cayó sobre mí como una losa dura y pesada, pasaba los días y las noches intentando buscar una solución para no volver a cometer esos errores o negligencias “ como me decían”, esto empezó a ocasionarme gran angustia y desasosiego, asaltándome las dudas y la desazón , se despertó un deseo de mejorarme, de estar a la altura de esos ejemplos sin defectos, completos de actitudes optimas que te poner delante a cada momento, evidentemente no lo conseguí, nunca conseguí ninguna meta de lo que proponía mientras mi angustia aumentaba.

Tengo que recalcar concienzudamente que cada mañana cuando sonaba el despertador comenzaba mi tortura, el miedo a enfrentar otro día desconocido y del cual no podía prever el resultado, en este estado pasaba media hora buscando soluciones; otra cosa en la que también tengo que hacer hincapié, es que soy una persona que siempre busco soluciones , no me satisface quejarme y detectar problemas para luego no hacer nada por solucionarlos, esta actitud la observo en muchas personas siendo algo inútil e improductivo, aunque hay que aceptar, que haya gente se de por satisfecha simplemente con la detección del problema en sí, no es mi caso, por lo que pueden imaginar la lucha diaria conmigo misma, es de esta forma que pongo en marcha todos mis recursos, para solucionar esta encrucijada en la que está mi día a día, creo que este diario, es una de las formas que he encontrado para paliar la angustia que me acompaña desde hace tiempo, la cual debido a mi carácter duro y luchador podré superar, aunque no se olvida el dolor que te ocasionan en la zonas más sensibles y vulnerables de nuestro ser, como se suele decir: todos tenemos alma en el armario, y cuando nos la quieren arrebatar y destruir, es más que si intentaran amputarte una pierna o un brazo, es el centro del ser, el yo íntimo lo que te quieren anular, sin eso ninguna persona puede sobrevivir, sencillamente porque se deja de ser lo que se es, para convertirse en otra cosa extraña y ajena.

Y retomando el tema de como surgió esta idea, creo recordar que os hablaba de un paseo por la playa. Cuando mis pies tocaron la arena y sentí el calor, la luz del sol, levanté la vista al horizonte, reconocí el entorno visitado durante tantos años, me quedé paralizada, mi cuerpo estaba frio y ajeno a todo lo que le rodeaba, el bullicio, los gritos de los niños, las gaviotas sobrevolando bajo, tan cercanas y llenas de vida…

Me senté en la arena y lo único que pude hacer fue llorar, eran unas lágrimas lentas y profundas que surgían desde lo más hondo de mi ser, desde la caverna oscura y fría que se había convertido mi interior, logré sobreponerme y me acerqué al agua, flotaba en una nube sin forma, sin color, sin parecido alguno a lo que había experimentado en otras ocasiones, noté las olas que iban y venían a mi tímidamente, con la mirada direccional y fija solo podía retener esa imagen, iban, venían, me acariciaban reconfortándome con su acercamiento tímido, que pena que el ser humano no pueda ser como esas olas acogedoras y generosas con todo el que se le acerca, de nuevo este pensamiento destroza mi entereza mientras las lágrimas vuelven a salir de su caverna oscura, siento como mi cara, pómulos, labios, se desploman y se dejan llevar por una profunda tristeza abocada a la soledad, cojo un poco de agua salada con las manos, la extiendo por mi rostro, brazos y resto del cuerpo hasta lograr poco a poco fundirme con el líquido, avanzo tranquila con la mirada fija en el horizonte, el agua me cubre los hombros y me dejo llevar por su balanceo, floto en una ingravidez que alivia el peso que sostengo, aligerando a su vez la carga que hay en mi interior, estoy largo rato levitando mientras observo como si fuera una extraña el entorno, dirijo mi rostro al sol buscando su energía, deseo con ello cargar mis baterías, que la luz y calor se apoderen de mí, deseo que esa luz penetre hasta mi interior, abro los brazos para recibirlos !pero no!, no pueden entrar, una barrera poderosa se lo impide dejándome a merced de mi pesadilla, emprendo un paseo por la orilla, mis pies se hunden en la arena una y otra vez en un movimiento rítmico y sin pensar, a mi lado caminan cientos de personas a las que le ocurre lo mismo que a mí, sus pies se hunden y levanta una y otra vez mientras avanzan, decido que yo también tengo que avanzar y buscar una “solución” a mi estado, hundo un pie triturando la arena con rabia, a la vez decido escribir este diario.

17 de Julio

Comienzo hoy a escribir con la misma idea que terminé ayer, ¿el porqué de este diario?, primero necesito desahogarme, segundo que otras personas puedan identificarse y reconocer lo que les ocurre cuando en su puesto de trabajo alguien intenta el descrédito, unas veces hacia nuestro trabajo, otras hacia nuestra actitud como trabajador y va minando y minando nuestro interior hasta convertirnos en personas inseguras e inestables, así gana su primera batalla y nos va anulando sin tener en cuenta el destrozo que está ocasionando en nuestro interior, quiero compartir con vosotros una vivencia de esta mañana.

Hoy de nuevo mi marido me ha acompañado a la playa, tengo que aclarar que siempre fui una persona autónoma, capaz de resolver mis asuntos, de viajar sola, en definitiva una mujer totalmente independiente, sin necesidad ni deseos de ser un lastre para nadie. Bueno se puede observar como estoy totalmente cambiada y reducida, otro daño colateral del trato que he recibido.

Observo mientras paseo todo lo que me rodea, analizo los movimientos de la gente, es evidente que el estado eufórico flota en la multitud !normal!, playa, sol, familia, amigos, el disfrute de las vacaciones que a todos nos reconforta, en mi paseo he tenido que dar algún rodeo para no pisar castillos de arena que los niños y sus padres se afanan por construir, unos pequeños, otros auténticas fortalezas bien formadas, grandes torres con fosos que los rodean como mecanismo de defensa ante las amenazas, así en este estado de observación estoy cuando viene una ola inesperada y destruye por completo la fortaleza, la arena se diluye en el agua y es arrastrada a través de mis pies, mi primera intención es apartarme para no pisar estas ruinas, luego impotente contemplo como se pierde en el Mediterráneo, la cara de decepción del padre, las lágrimas del niño, que ve como su trabajo y posiblemente todas las ilusiones y logros que había albergado durante la construcción se desvanecen, una ola y todo desperdigado en el agua. Sin saber por qué las lágrimas vuelven a mis ojos, la sensación de presión en el pecho, el dolor en la garganta, que es como una mano que aprieta y me quita el aire, me sumerjo en el agua con la única intención de que nadie se percate de lo que me ocurre, por unos instante sentí que ese castillo era mi trabajo, mi esfuerzo laboral, mi reputación como trabajadora fiel, que los sueños que albergaba, ilusiones y esfuerzo me los habían derribado con él, que todas mis esperanzas de reconocimiento a mi esfuerzo diario, habían terminado como esos granos de arena diluida en el mar, sumergida lloro por el daño que he sufrido tan profundo, por las heridas psicológicas tan grandes y difíciles de soportar, incluso más que las físicas, es tanta la tortura a la que es sometido el sentido racional del individuo, tan grande el dolor que experimenta, que no se puede mostrar ni demostrar, solo uno mismo desde su soledad y aislamiento sabe lo que padece, la vergüenza y el miedo a que se sepa el trato recibido en el trabajo, la pérdida de confianza y prestigio a la que te han llevado, pasando a ser un trabajador dudoso, y por qué no decirlo !hasta problemático! Sin poder hacer nada por evitarlo. Me asalta la rabia, impotencia, el deseo de que todo acabe, hundo mis pies en la arena y la aplasto, como si con este gesto rompiera yo misma el futuro, el que he estado construyendo durante tantos años de esfuerzo y trabajo diario, no soy nada, nadie, contemplo el mañana sin interés ni amino alguno.

Ahora sentada en mi terraza, describiendo estos momentos vuelvo a sentir el mismo agobio y angustia, escribo deprisa y las letras aparecen como relámpagos en la pantalla, porque puedo escribir, aunque me digas lo contrario, aunque no soy licenciada en letras, tampoco una inculta, como intentas demostrar.

Han pasado unos minutos desde este ataque de ansiedad, he paseado sin rumbo por la terraza, he rumiado todo el daño que tengo en el estómago y ahora, más calmada voy a contaros un episodio de tantos que me atormenta.

7,30 am. Porque am, no es, pm !y lo sé!, como recuerdo que en su día ya me diste un lección rudimentaria de como entender el horario, también recuerdo que me dijiste que algún día me harías un examen de primaria, pero te recuerdo que aún no me lo has hecho, he aquí otro episodio de tantos, no es mi intensión confundiros pero mi mente es un bumerán con alas, que viene y va tan rápido mostrando ante mí un sin fin de vivencias, intentare continuar por donde iba comenzando de nuevo.

7,30 am, empieza la jornada laboral aunque ya he realizado varias tareas, desde que pongo los pies en el centro de trabajo comienzo sin mirar el reloj.

Estamos solas en una habitación destinada a varios fines, uno de ellos es el de despacho donde se reparte la faena del día, normalmente somos tres pero hoy una de las tres descansa, evidentemente no soy yo, ni la persona que me acompaña y protagonista de lo que os relato. Me siento a su lado dispuesta a preparar las tareas diarias, ella repasa papeles y más papeles, me ignora por completo, su actitud es altiva y de total negación de mi presencia en ese lugar, comienza a preparar los partes de trabajo diario, le pido con miedo y toda temblorosa que si escribo yo, ella me mira seria y despreciativa, con voz tosca y ruda me dice ¡no! Acompaña la negación con gestos de las manos y sorpresa en el rostro, como si le hubiera pedido un despropósito, intento mantener la calma y aun estando angustiada vuelvo a dirigirme a ella y pregunto, ¿por qué no?, sin mirarme a la cara y con los mismos espavientos se reafirma: “Porque no.. si no sabes escribir luego no podemos leer lo que pone. Tierra trágame, la cabeza me da vueltas, siento ganas de vomitar, mareos, ganas de llorar, rabia, impotencia y un cóctel de todo lo que se pueda sentir, pasan unos minutos consigo apenas contenerme y volver a balbucear unas palabras, haciendo un gran esfuerzo por dirigirme de nuevo a ella y temblando por la nueva respuesta pregunto: puedo ayudarte en algo?. Ella vuelve a poner cara de extraño y de cansancio hacia mí… “¡No!”, vuelve a decir rotunda, me siento en ese momento como una inútil, tonta, despreciada, ninguneada y confusa. “Voy a hacer otras cosas entonces, dije y salí de la habitación con el poco orgullo y dignidad que me quedaba, busqué un lugar solitario, es algo difícil en un recinto donde el movimiento de personas es continuo, me escondí lo mejor que pude y lloré , intentando desgastar todo el dolor y vergüenza que sentía, me senté en el suelo abrazándome sin consuelo, lloré dejando que todo los fluidos de mi cuerpo se desparramaran en un intento de liberar mi angustia, cuando me recompuse un poco, totalmente azorada me dispuse a afrontar el resto del día, preparada a soportar nuevas vejaciones.

Tengo que comentaros que mi inseguridad al escribir ha aumentado, que cuando el corrector hace alguna corrección, sobre todo por los acentos, mi angustia aumenta, la ansiedad quiere paralizarme,las manos me tiemblan mientras contengo unas ganas de llorar imparables, mi estado de ánimo decrece, aparece un dolor fuerte en el estómago, la garganta incandescente, como si una antorcha bajara por ella y la estuviera abrazando con sus llamas destructoras e incendiarias, las manos se adormecen mientras unos martillazos golpean mis sienes haciéndolas estallar, tengo que dejar de escribir ante las dudas y la inseguridad, porque … no sabes escribir…. es uno de los agravios que más me duelen. Debo aclarar el porqué y vuelvo a contaros otra cosa de mí que no sabíais. Continúo mostrándome a vosotros aunque no sin pudor.

Desde pequeña mi deseo de aprender y afición por los estudios se despertó, es como a quien le gusta montar en bicicleta o jugar al fútbol, eran tiempos difíciles o mejor dicho diferentes, no pude acceder a estudios superiores por varios motivos, sobre todo el económico, esto ocasionó en mi la primera decepción, fue difícil de afrontar, ya que disfrutaba y disfruto con la presencia de un libro, tenerlo entre las manos, poder sentir el olor característico a tinta, a papel, es como un bálsamo para mis sentidos, intenté paliar esta carencia de formas diferentes, realizando un curso a distancia de administrativo, un curso de mecanografía, leyendo y captando toda la información que tenía a mi alcance, incluso cuando nació mi hijo, siendo consciente de que la informática era imprescindible, realice varios curso para aprender lo básico. A propósito de este tema tengo otro relato que os contare más adelante, me gusta escribir, sobre todo poesía, soy una aficionada en este sentido, más que nada por el disfrute que me ocasiona y sencillamente porque me gusta y complace, como cada uno gusta de sus aficiones. Ella sabe esto de mí, por eso se afirmativamente que su comentario… si no sabes escribir, luego no sabemos lo que leemos. Va muy mal intencionado.

18 de Julio

Hoy es uno de los peores días que he afrontado desde que comencé a escribir este diario, estoy en un estado de soledad, aislamiento de todo lo que me rodea, la tristeza y angustia que se desprende de mi interior, como una oleada de humo tóxico, no me dejan hacer nada, aumentando mi mal estar, aparte tengo que luchar contra el mal humor que sufro y manifiesto con mi familia, este hecho desemboca en un sentimiento de culpa , que aumenta la idea de que soy yo, la que estropea todo y que es normal que los demás no me aguanten, este estado me paraliza, de hecho escribir hoy es un reto agotador, la concentración es muy difícil y la sensación de fracaso me tiene sujeta en una tela de araña espesa y pegajosa, me levanto varias veces de mi asiento, paseo pensando en como superar esta angustia, la garganta me duele y la respiración es dificultosa, lloro y por hoy es mi único consuelo, sabiendo que os tengo hay, deseo que mañana pueda ser más amena y pueda seguir sacando de este pozo oscuro todo lo que tengo guardado.

19 de Julio

Hoy estoy firmemente decidida a rebuscar en mi interior y sacar cosas que me son muy difícil de contar, pero el mero hecho de estar sola, de no ver a nadie y sobre todo de no oír mi voz en el relato, como pregonera del eco y resonancia del rumor que me atormenta, sino que serán estas letras silenciosas, las transmisoras de los hechos, me ayuda y reconforta, sobre todo compartir el sufrimiento y daño recibido cuando se es víctima de Mobbing. Es la primera vez que suelto esta palabra, hasta ahora estaba guardada en una caja fuerte y oscura a la que me daba miedo llegar, este es otro hecho que hay que resaltar, el interés de la víctima por ocultar lo que está pasando y por darle otro cariz al asunto, por la razón de que se siente culpable y merecedora de todo lo que le hacen, que el sujeto que le da ese trato vejatorio, solo quiere ayudarle, aunque manifestando en cuanto tiene ocasión, que su categoría profesional es superior, que tiene más formación y que por eso te corrige, no dice la palabra ayuda, ni te corrige para que mejores, no trabaja contigo hombro a hombro con la idea de ayudarte. No, es el más fiero competidor y escudriñador de tus actos para tergiversarlos y dejarte en evidencia, primero es a solas, como tragas y su deseo es no parar, lo intentará delante de tus compañeros, aunque algunos en particular, ya hayan sido testigos de hechos más que desagradables y palabras jocosas hacia mí, pero callan y hace caso omiso a lo que ocurre, y me consta que no es por ignorancia. Esto afecta a la víctima de forma turbadora, se siente sola, se pone nerviosa y crea una fobia al hecho de enfrentar un nuevo día y volver al lugar en el que te sientes tan poca cosa, yo personalmente, cuando entraba por las puertas de mi centro de trabajo perdía el control de mi misma, mis facultades tanto físicas como mentales disminuían considerablemente, era incapaz de tomar decisiones, tan solo porque estaba convencida de que fracasaría, intentaba ocultarlo y aparentar normalidad, pero este estado de angustia me hacía tomar decisiones absurdas, que luego no comprendía como era posible llegar a tomar, algo que favorecía al sujeto practicante del menosprecio hacia mí, le venían de perlas para dar su bofetada. Recuerdo que cuando estábamos solas “ya que la otra persona con la que compartimos tareas tenía libre”, todo lo que habitualmente hacíamos cambiaba por completo, no me dirigía la palabra, era ruda y seca conmigo, no compartía información sobre el trabajo, no íbamos a desayunar juntas como todos los días, ni me esperaba a la hora de la comida, era de manifiesto que ignoraba mi presencia , que todo lo que pudiera hacer o decir le molestaba y así lo dejaba ver, cuando alguien de su agrado venia al lugar donde era habitual estábamos para organizar y hacer nuestras tareas, el menosprecio de ella hacia mí era idéntico, ignorando mi presencia. Recuerdo en una ocasión estando las tres, llegó el encargado del comedor, estaba contento porque se había abierto un nuevo restaurante y todo había salido bien, nos invitó a que fuéramos una noche a cenar, su invitación fue clara y contundente, – estáis la tres invitadas, entonces ella, haciendo alarde de su capacidad para ignorar mi presencia, se dirigió a la otra persona por su nombre y dijo, pongo un nombre al azar para el ejemplo: Eva ya sabes, te han invitado a cenar una noche. entonces muy cortésmente y percatándose de que algo no era normal aclaro el invitan-te: – a las tres, la invitación es para las tres, verdad?, dijo mirándome fijamente y me dirigió una sonrisa cálida, no sé si era comprensión, apoyo, simpatía o simplemente quería que no se diera lugar a malas interpretaciones, yo no mostré lo que sentía en esos momentos , permanecí quieta y ajena a todo, mirando desde una perceptiva irreal, era la única forma que tenía de soportar la situación. Nos quedamos a solas, la persona que practica el menosprecio y la observadora no muestran ningún reparo por lo que acaba de ocurrir y continúan charlando como si yo no estuviera, dejo pasar unos momentos y salgo a tomar el aire, totalmente confundida dudo de todo, incluso de lo que acabo de ver y oír, hasta dudo de mi capacidad de percepción de los hechos que me rodean.

Ahora sé que fue exactamente lo que ocurrió, no tengo la menor duda, otro acto cruel y mezquino hacía mi persona, lo que soy o represento, aunque no consigo acertar el motivo. Pero estoy segura del menosprecio ejercido hacia mi trabajo y a mí, de que me consideraban una intrusa y un estorbo a su lado, como si fuera una usurpadora del lugar que ocupaba y querían dejar claro, que en su castillo no me dejarían pasar. Mientras agotaba mis ideas examinando lo que ocurría buscando una solución, en un estado lloroso y lamentable mantengo una charla con ella, vuelvo a manifestar como me siento, ella reacciona indiferente, se indigna y me dice que si la estoy acusando de hacerme Mobbing, esta palabra me es conocida y decido buscar por internet, la definición que encuentro es exactamente lo que me estaba ocurriendo. Es de esta forma que abro los ojos y comienzo a darme cuenta de lo trascendente que son los hechos, la situación me desborda hasta caer en un estado de angustia y depresión.

Tengo que deciros que me considero una persona fuerte y alegre, de las que se dicen llenan de energía donde están, por lo general gusta mi conversación y siempre doy mi opinión sincera de las cosas, esto me lleva a situaciones difíciles, a que mucha gente no comprenda que simplemente me gusta comunicarme y no es mi deseo llamar la atención. Lo que me hace ser así, no lo sé, soy como soy y no puedo ni quiero cambiar, aunque tengo capacidad, sé que me equivoco muchas veces, aceptando de buen grado una crítica constructiva que considero una ayuda, pero no todo el mundo está dispuesto a ayudarte a mejorar y crecer en el ámbito laboral, será por qué cada uno tiene sus miedos y carencias. Aunque hay que ser justos, y hacer referencia a que hay personas desinteresadas, que te ayudan en el momento difícil, sin pedir nada a cambio.

20 de Julio

Acabo de recibir una llamada telefónica, es una amiga con la que comparto la afición por escribir y leer, tengo que recalcar que es una afición simplemente, ya que recordar este hecho me trae recuerdos difamadores, pasan los días y voy tomando conciencia de lo que me ha ocurrido, aunque es difícil perder la perceptiva que tengo de trabajadora fracasada, negligente y falta de preparación , es evidente que todo lo que he vivido me hace sentir simplemente denigrante, un despojo que no vale nada, la verdad es que por esos motivo estoy muy baja de ánimo y no me atrevo ni a salir a la calle, parece como si tuviera una etiqueta en la frente en la que los demás pudieran leer como me siento, mantengo el secreto a mi familia y amigos, solo mi marido está al corriente de lo que estoy padeciendo por miedo a que no comprendan, y puedan pensar que fui yo la promotora de lo ocurrido, que no he sabido aprovechar la oportunidad, en definitiva mi poca capacidad para enfrentarme con inteligencia a los hechos.

Rumiando y rumiando siempre en lo mismo, llego al principio,” o al que yo considero el principio de todo”, hubo una etapa de acercamiento donde ella se ganó mi confianza, pudo saber muchas cosas de mí, de mis afición a escribir, pintar y mi siempre deseo de aprender y mejorar, luego en este estado de confianza me ofreció un puesto mejor envuelto en un ascenso, todo fueron alabanzas, halagos y hacerme sentir merecedora de lo que me confiaba, no tardé en ver que algo no funcionaba bien, ya que lo normal es que me hubiera presentado a otros departamentos como la nueva responsable, cosa que en ningún momento hizo, claro que al paso de los días quedó de manifiesto por si solo, comienzo a trabajar y automáticamente noto un vacío por parte de ella. De compañeras en la realización de una labor para alcanzar un objetivo común, pasó a ser mi competidora transmitiendo con hechos su postura, yo me resistía a dar luz verde a lo que estaba ocurriendo, por lo que empecé a reprimirlo y seguí actuando como si nada, aunque esto persistía en el tiempo y cada vez era más palpable, la información que me llegaba de las tareas propias que teníamos que realizar en común era poca y tarde, esto me hacía no estar al día en temas importantes, aun siendo ella la ocasionan-te de esto me echaba en cara que no estaba a la altura, si preguntaba me decía que hacia preguntas tontas, daba a entender que no tenía por qué saber esas cosas, yo lo aceptaba, lo que no podía aceptar es que luego me hiciera a mi responsable de la falta de información, incluso haciéndome de menos delante del personal, tanto de mi departamento como de otros, sonreía como lo que era “ una tonta” y me sentía más inútil que nunca, jamás anteriormente había tenido esta visión de mí, ni nadie de mi entorno, siempre he sido una persona despierta y con capacidad para adaptarme a las nuevas situaciones, aunque ella solía decir: no me gustan las listillas que dicen saberlo todo y luego no saben nada. Oír estas palabras en tantas ocasiones llegó a mimarme por dentro, tomé entonces la táctica de hacer lo justo y no anticiparme, pedir consentimiento para todo antes de meter la pata, entonces ella argumentaba: con tanta inútil no sé como funciona la empresa, cada día me sorprendo más, estoy rodeada de inútiles. Y así sucesivamente, en resumidas cuentas que no atinaba, hiciera lo que hiciera estaba mal.

Recuerdo en una ocasión que tuve que atender un pequeño problema con unos clientes a petición de la jefa de recepción, ella estaba atendiendo a otro cliente por lo que no creí necesario interrumpirla, por algo sencillo y simple que podía solucionar yo misma, cuando hice los menesteres oportunos volví al despacho de la jefa de recepción para informarle, estábamos charlando normalmente en una charla coloquial “ ya que nos conocemos desde hace casi 20 años”, ella entró acompañada de la otra compañera y cuando nos vio charlar su cara cambió, era el reflejo de la rabia, no dijeron nada, tomó de la mano a su acompañante apremiándola a salir precipitadamente, como si hubieran sorprendido una escena grotesca, percibí en el momento que algo la había molestado, pero estaba tranquila porque mi comportamiento era el correcto, al terminar me dirigí a la lencería ” para los que no están familiarizados con el tema, es el lugar donde se lava la ropa, plancha y además se realiza la programación y organización de todo el departamento”, al rato vino ella, mi deseo era ignorar el incidente mientras deseaba que a ella también se le hubiera pasado lo que fuera le molestó, pero no fue así, entró sin saludar y abiertamente me dijo.- mañana libro, la miré mientras respondía: bien que haces, todo el mundo tiene que descansar, ella continuó – si porque a mí los días que no libro no me los paga nadie, no es como tú que los cobras y además como veo que ya estás cogiendo carrerilla y que no paras de arreglar cosas con la jefa de recepción, ya te puedes quedar sola, veo que mi presencia no hace falta. Yo me quedé que no sabía que responder, ella estaba furiosa y hacía despliegue de su cada vez peor humor, intente explicarle lo que había ocurrido, que ella estaba ocupada y no creí necesario interrumpirla, me dijo que no le diera escusas, en varias ocasiones me acusó de ocultar información queriendo instalar en el ambiente la duda de mi buena intención, que hacia lo que me daba la gana, que mentía, con ello adornaba el escenario con acusaciones hacia mi actitud en el trabajo. Cuando me pude escabullir pasando desapercibida me escondí y lloré totalmente agobiada.

Reflexiono sobre el sentimiento que todo esto despertaría en ella, si es algo que se le va de control , si es perversidad, deseo de superioridad, ignoro que motivación tuvo para hacer todo lo que hizo, no le encuentro lógica ni sentido, nunca fui su competidora, ni quería ocupar su lugar, si su objetivo era el de hacerme daño por puro placer, sea como sea lo consiguió, haciendo fracasar todos mis planes de futuro, dejándome en evidencia delante de la dirección, a la que en algún momento tendré que explicar que ha pasado, contrastar lo que ella, como superior mío habrá contado, nada que me dejé bien parada !seguro!, pero hay muchos días y el tiempo pone a cada uno en su lugar, con los años se aprende que las decisiones hay que madurarlas, decido no ser una víctima callada, puede que haya llorado, llore, que durante un tiempo sea una mujer insegura y débil, pero !callada! no voy a serlo y animo a todas las personas que puedan leer este diario que saquen fuerzas de donde no las tengan, aunque se rindan por un tiempo, que reflexionen , lloren para desahogar todo el daño que han recibido, que busque ayuda de profesionales y sobre todo que no callen, que no sean víctimas silenciosas, para que todo este dolor no sea en balde, ni demos pie a que continúen con sus practicas hostiles.

Pensar si es pernicioso el trato recibido y si llega a desgastar nuestra autoestima, que cuando estoy escribiendo este diario me siento totalmente insegura, las faltas de ortografía han aumentado, dudo al escribir palabras sencillas y en mi subconsciente resuena un eco silencioso y burlesco que me dice : si no sabes escribir, luego no sabemos lo que leemos.

En otro de mis últimos intentos, ya que su actitud hacia mí cada vez era más grotesca y agresiva, escudriñando mi trabajo como un perro sabueso en una cacería, sintiéndome acechada y acorralada y no sabiendo que hacer ni como solucionar la situación, ya que todos los intentos fueron fallidos, decidí hablar con una superior de las dos, le conté o intente contar “ ya que en esos días mi mente estaba totalmente confusa y en estado de lloriqueo” mi mal estar y lo que estaba ocurriendo, le dije que me era imposible desarrollarme, porque no me daban oportunidad, ella me dijo: tengo entendido que a ti te cuesta mucho el manejo del ordenador. vi que la difamación a la que estaba siendo sometida estaba llegando a puntos más alto y que el daño que intentaba hacerme no era imaginación mía, que era otro paso más de su deseo de hacerme parecer inútil, falta de preparación elemental y analfabeta, el incidente de (no sabes escribir) iba subiendo en el escalafón jerárquico y que el descrédito no cesaría, pedí una reunión de las tres, quería aclarar los malos entendidos, que demostrara las acusaciones que tan gratuitamente estaba lanzando, pero hasta ahora no he tenido la oportunidad, la jerarquía da un rango superior como trabajador y como persona, que las palabras valen según del escalafón que vengan y que a los de abajo nadie nos escucha, que somos unos entes extraños que solo vamos a molestar. Este hecho que parece normal y es aceptado como tal, es tan anulador para la víctima que puede dejarla paralizada, de hecho yo siento que mi ser, a la vez que todos los sentidos que tenemos acompañando al cuerpo físico, están atrapados en una jaula, que hace de cárcel para la víctima, es por esto que más adelante haré un análisis profundo de todo lo que concierne al acoso.

Vuelvo a sentir este ahogo en la garganta, la piel del pecho roja e inflamada, desde hace tiempo tengo una erupción en esta zona que desprende fuego, no es alergia.

21 de Julio

Hoy me despierto con una idea clara en la cabeza, es normal que me extrañe, ya que navego en un mar de dudas, donde la concentración es difícil debido al estrés que padezco, con esto doy paso a un análisis del mismo, con la intensión de aclarar conceptos fundamentales.

No deberíamos confundir el estrés normal, debido al dinamismo diario y al esfuerzo ocasionado por motivo de realizar nuestro trabajo, con el estrés ocasionado por el acoso laboral, mientras que el primero puede ser bueno y nos mantiene en un estado de rendimiento en el que sacamos nuestras mejores dotes para realizar la tarea encomendada, está claro que el ser humano “y en su faceta profesional no podría ser menos”, debe sacar todo su dinamismo y energía para desarrollarse mejor y estar alerta en las ocasiones decisivas e importantes, todos sabemos que un trabajador dormido y despreocupado pocas posibilidades tiene de realizar con éxito sus tareas. Bueno esto es un estrés digamos-lo de algunas maneras saludable, el amigo que nos ayuda a rendir y estar avispados ante lo que pasa a nuestro alrededor. El otro estrés, el ocasionado por el acoso en el trabajo es otra cosa diferente, ya que este estrés es producido por una conducta abusiva y prolongada que se vale de: gestos, palabras, comportamientos y actitud inapropiados, comentarios innecesarios y fuera de lugar” que lo único que intentan es menospreciar a la persona o personas de que son objeto, esto produce un daño psíquico y construye una trama de falsedades que envuelven a la víctima, que puede llegar a poner en peligro su trabajo, quien lo sufren llegan a un estado de inestabilidad que le es difícil mantener su imagen.

Este tema es más común y doloroso de lo que parece, aunque cada vez las víctimas tienden más a revelarse contra este acoso, también es verdad que cuanto más sofisticada y más inteligente es nuestra sociedad, más perversas y difíciles de detectar son las agresiones, digamos que este tipo de hechos se comportan como un virus, que al ser descubierto y tratado con antibiótico, muta automáticamente, teniendo que volver a empezar todo el estudio de nuevo. Aunque un virus nos pueda parecer complejo, más complejo es el ser humano dotado de una mente inexplorada.

De todas formas este sofisticado avance cultural que favorece el desarrollo de un complejo psíquico, es simplemente la mutación de ese virus, trasportados a los orígenes primarios y primitivos, siempre a existido este tipo de abuso tanto en lo laboral como en lo social, pero ahora con el avance de la tecnología y más amplio conocimiento psicológico de lo que nos rodea, la víctima cuenta con medios avanzados para defenderse, algo impensable hace unos años.

22 de Julio

Son las cuatro de la mañana que comienzo a escribir, duermo cada vez menos , la tranquilidad que esperaba alcanzar con el paso de los días no la consigo, esto hace que mi angustia y desespero aumente, mantengo una larga charla con mi marido, la única persona con la que hablo del tema, él intenta animarme aunque hay cosas que no consigue comprender del todo, tiene buena voluntad, dice que solo le interesa que esté bien, me pregunta que es lo que necesito para estar bien, le contesto que no lo sé, oculto el terror que hay en mi interior al no saber como recuperar la perdida de mi imagen profesional, al hecho de sentirme fracasada, este pensamiento me atormenta hasta el punto de no poder dormir vagando como un zombi por la casa, la imagen de la duda dañina me acompaña, queriendo romper la imagen de mujer responsable conocedora de sus obligaciones.

Una de las cosas que siempre he tenido presente, es el derecho que todos tenemos a expresar su opinión. La primera vez que lo hice acudí a ella con un miedo dudoso, recuerdo que no podía contener el llanto, pero aun así conseguí decirle lo que pensaba y sentía, ella no le dio la menor importancia, me dijo que lo único que pretendía era aconsejarme para completar mi formación, recalco que ella era la gobernanta, que la otra persona que forma parte del equipo era supervisora consolidad, mientras yo era supervisora en prácticas, dejó claro la jerarquía que ella había estipulado, siendo yo la última en llegar tenía que aceptarlo, daba por sentado que no había otro camino, que tendría que pasar por el aro de su desdén si no quería perder la oportunidad, esa fue mi intensión desde luego, pero no pude soportarlo, mi estado era penoso, no cesaba de llorar, parecía como si estuviera perdiendo el juicio y la compostura , cada vez me es más difícil reaccionar en el estado de confusión al que estoy sometida, hay veces que no sé lo que hago, pierdo la memoria cuando voy a buscar algo a la nevera, me sorprendo con la ropa sucia abriendo cajones de la cocina, guardo cosas que me son imposible encontrar, en definitiva hay momentos en que me comporto como una autómata, mientras esto ocurre mi mente vaga perdida. En este estado el mero hecho de tener que tomar una decisión es angustiante, por el temor que tengo a equivocarme y al reproche seguido, terror a hacer cosas por si las hago mal, pánico a hacer algo que me deje en ridículo, por eso todavía no salgo de casa si no voy acompañada y el único lugar donde me siento segura es en ella, me aferro a sus paredes como si tuvieran el bálsamo que me devuelve la tranquilidad, tengo que aclarar que nunca me había sentido de esta forma, aun así hay un punto de luz en mi cerebro que dice !voy a superarlo!, pero este padecimiento es como un duelo, cuando sufres la perdida de una persona cercana se inicia este duelo dolor, y sensación de pérdida, para recuperarse tiene que pasar un tiempo, en el que el individuo debe tomar conciencia de lo ocurrido, aceptarlo y después superarlo. Así pues, siento que he sufrido la pérdida de mi identidad, me siento insegura por temor a la crítica y el rechazo, por eso me considero en estado de duelo y hasta que no pueda aceptar lo ocurrido, llegar a comprender, no podré superarlo y como en un duelo llevará su tiempo. Necesito vivir este dolor con el mero deseo de superarlo y vencerlo, no tengo ni idea de como lo voy hacer, como voy a recomponer mi imagen menospreciada, de que forma voy a mostrar el daño sufrido, además tengo miedo de complicar las cosas, de que me tomen como una “trabajadora problemática”, esa puede ser mi recompensa por tantos años de lealtad, llega una persona y sin saber por qué te hace añicos tu pasado y futuro profesional. Ella se considera “una profesional con formación cualificad”, y a mí ¿qué me considera?, ¿será consciente del daño que me ha hecho?, ¿podrá algún día explicarme por qué?, sentirá algún regomello cuando piense a la situación que me ha llevado, o lo considerara como un triunfo y una re-afirmación de su profesionalidad, ¿dormirá por las noches?, o le pasara como a mí que las paso en vela y angustiada.

Son las 6 AM, mañana seguiré reflexionando sobre lo que pienso de los acosadores.

23 de Julio

Hace solo unas horas que deje este diario, he dormido un poco vencida por el cansancio, como ya os adelanté seguiré analizando “siempre desde mi punto de vista, claro está”, y basándome en mi experiencia, la personalidad y perfil psicológico, además de finalidad que persigue el acosador, aunque no soy psiquiatra ni psicóloga, lo he sufrido en mis propias carnes y quiero compartir lo que siento con vosotros.

La falta de respeto mediante el menosprecio de un superior, repetida y atentando a la dignidad del trabajador subordinado, creando una relación laboral basada (en la ley del más fuerte) puede tener varios motivos.

1º- que haya un entramado desde la dirección de la empresa, utilizando este método de acoso y derribo hacia sus trabajadores o un trabajador en concreto, para animarle a dejar la empresa, por motivos económicos, de cambio etc., creo que no es mi caso y que la empresa no sabe lo que está ocurriendo, ni conmigo ni con otros miembros del departamento, que me costa han sufrido y están sufriendo este acoso, enmascarado en la corrección y mejor funcionamiento del mismo, si lo exponemos de esta forma disfrazando el ataque, habrá que indagar en los hecho para ver el destrozo ocasionado, ya que el acosador defiende alcanzar una mejora y mayor rendimiento, pero lo único que consigue es destruir su equipo.

2º- Cabe pensar llegado a este término, que sea simplemente una persona de carácter perverso, ya que según charlas mantenidas con personal cualificado en psiquiatría, este tipo de sujeto existe, habiendo en ellos quien siente deseos de apocar, amedrentar, intimidar y reducir emocionalmente a su víctima por el mero hecho de eliminarlas de la organización y satisfacer su necesidad insaciable de agredir, controlar y disminuir, que exige su carácter hostigador, para ello no dudara en manipular información para provocar errores que luego achacará a la víctima, y de esta forma acusarle de negligente “ ya os he contado anteriormente mi caso y yo he sido acusada de negligente, justamente utilizando esta fórmula por parte de mi acosador”, por eso os digo: que aunque yo misma me estoy alarmando con lo que he escrito, sé que es totalmente cierto, que esto ocurre y me reafirmo en lo que digo, no deseo hacer dramatismo pero realmente es así aunque es difícil de demostrar, por lo que cuando alguna víctima se decide a contar lo que le ocurre, fácilmente puede ser acusada de exagerada o teatrera, sobre todo según en el sector que se maneje esta información, simplemente el apoyo de la familia y el personal médico cualificado son los que pueden ayudar y prestar los primeros auxilios, haciendo con ello que la víctima tenga que desaparecer durante algún tiempo de su ámbito laboral, facilitando este hecho todo tipo de críticas y descrédito, agravando con ello el mal estado y daño ya recibido, como es mi caso.

Bueno no quiero salirme del tema de hoy y voy a seguir indagando en la perversidad del acosador, que como se suele decir coloquial-mente, es un lobo con piel de cordero

ya que primero te muestra su cara amable y su carácter compresivo, incluso llega a recalcar tus valores como trabajador y capacidad para realizar tareas más cualificadas, incluso prometiendo y facilitando algún tipo de ascenso para atrapar a la víctima y poder destruirla, ya en esta situación pasa a la acción con pequeños gestos sutiles, como algún descaro o desdén, creando confusión en la víctima, que está atrapada entre la necesidad económica, fidelidad a su trabajo y su deseo de no romper el vínculo creado, de esta forma la víctima entra cada vez más en las redes del hostigador, primero piensa que lo que ocurre es causa de su pensamiento, que no sabe comprender y agradecer el bien que hacen por él o ella, creando de esta forma referencia y modelo en el acosador, y albergando en su fuero interno el deseo de que esta situación pasé, diciéndose así mismo que no es tan grave, que hay que aguantar, que todo tiene un precio, aquí llegamos al punto en que el acosado pierde su voluntad de razonar y la verdadera perspectiva de lo que busca, desea y se le está ofreciendo, en este estado se queda hasta que decide poner fin a la situación. Cuando manifiesta su mal estar, suele ser primero al acosador de forma respetuosa y dudosa, incluso entre llanto, este estado da a su acosador lo que desea, autoestima y certeza de que lo está haciendo bien, seguridad y ego del hostigador aumenta bajando la del acosado, a continuación y como siempre valiéndose de su superioridad jerárquica y su autoestima aumentada, pasa a acusar a la víctima de ser la provocadora de la situación, poniendo en tela de juicio su buen hacer para con ella y su falta de capacidad para adaptarse a la nueva situación, haciendo comentarios como: yo soy una profesional con formación cualificada y llevo 20 años de experiencia, tu sabrás que formación tienes?, esto es así. “y entre bambalinas deja caer en un mensaje subliminal, porque puedo y eso es lo que hay”. Si intento aclarar algún mal entendido o aportar mis ideas, dice: no necesito excusas y no cambies las cosas, no te hagas la víctima. Con lo que este primer contacto te deja en peor situación de la que estabas anteriormente, aumentando el desconsiento y deterioro de la víctima y poniendo la situación peor de lo que estaba, porque si antes consideraba que no había motivo, a partir de ese momento la víctima desarrolla un estado de culpabilidad por lo que se siente merecedora de todo lo que le ocurre, lo volverá a intentar más adelante, cuando se da cuenta que este tren no va a parar y que a su paso la destruirá, en este momento no ve fin ni salida para su situación. Llegado a este punto iré planteando el nuevo escenario al que se enfrenta la víctima, siempre bajo mi visión y vivencia propia.

24 de Julio

Como es de costumbre en mí, por tenacidad y esfuerzo por comprender lo que me ha pasado y por qué, después de analizar mi situación, llegado al punto que no tenía control de los hechos que acontecían, solo quedaba el camino de salir de sus redes. Continuo con el perfil del acosador, siempre bajo mi estricta y personal opinión, seré lo más objetiva posible pero tener claro que os diré lo que pienso.

He hablado mucho de la víctima, de lo que sufre, de la situación a la que llega al ser sometida al acoso, ahora os diré lo que pienso de estas personas hostigadoras que por su carácter y naturaleza, quizá por vivencias o traumas pasadas no sabe relacionarse de otra forma, sino es con el asedio constante a la víctima escogida.

Digo escogida, pero no se exactamente si es así o es el azar quien las pones en su camino, ya que una de las características destacables del acosador es su encantadora y superficial personalidad, es de esta forma que se acerca a la víctima, escondiendo su verdadera personalidad y su verdadero fin.

Es mentiroso, modificando como si de una escultura se tratara la verdad, con el fin de moldearla a su antojo, utilizándola para su causa cuando le sea necesario.

Es vengativo, por lo que necesita controlar todo lo que sucede a su alrededor y como hemos dicho anteriormente mentiroso, dos factores peligrosos a la hora de tratar con ellos, y además es desconfiado debido a su baja autoestima. Aunque aparenta seguridad y presume de ella “yo soy una profesional con formación cualificada” frase que no deja de repetir, y por aquello que se dice “dime de lo que presumes y te diré de lo que careces”, quizá en el fondo solo quiera ocultar carencias y falta de autoestima escondida en el subconsciente.

Otro de los factores relevantes de estos sujetos es su crítica constante a los más débiles y destacar sus fallos, ya que estas críticas son siempre destructivas y no aportan soluciones validas, sino más bien su deseo de enredar, por lo que no suelen ser aceptadas por completo en forma y modo, cosa que las enfurece porque no se pueden salir con sus deseos y no llegan a ser los dioses salvadores, tiene que lidiar con eso que provoca su baja autoestima y su frustración morbosa. A la vez son personajes incapaces de hacer auto-critica, considerando siempre que llevan la razón y conocen la verdad, que si sus superiores le hicieran caso todo funcionaria mejor para le empresa, “propone despidos” como medida de escarmiento, piensa que esta es la clave para mejorar el departamento, por lo que esconden una gran rabia y resentimiento en su interior, que vuelve a provocar su perversidad, que siente placer al ver a otro sufrir y humillado, llegando a disfrutar del dolor del otro, no siente remordimientos, es cruel y no le importa la víctima, no siente culpa y disfruta con el daño que ocasiona.

Otra característica de estos sujetos es la falta de empatía, no tiene capacidad para ponerse en la piel de prójimo, queriendo convencer de que lo hace por el bien laboral del otro.

Bajo todas características, suele esconderse una personalidad patológica, con trastorno di-social, añadido a un sentido excesivo de grandiosidad, se creen especiales, desconfía del entorno y resto de compañeros de su mismo estatus, creando una competición desconfiada e infundada hacia ellos, son egocentristas, por lo que se creen en total conocimiento de la verdad y de como hay que hacer las cosas, dando continuamente consejos en este sentido, consejos que no siempre son aceptados por lo que aumenta su frustración, “estoy hablando de como se relaciona con personas de su mismo estatus dentro de la empresa”, es una persona fría e exigente a la hora de analizar el trabajo y logros laborales de los demás y achacan las dificultades a la poca preparación profesional que hay dentro de la empresa, mientras que no duda culpar a sus subordinados de sus propios fracasos. Suelen ser personas con una vida social vacía y poco satisfactoria, por lo que utilizan el campo laboral para satisfacer su deseo de notoriedad y de influir en los demás.

25 de Julio

La vida es peligrosa. No por las personas que hacen el mal, sino por las que se sientan y ven lo que les pasa.”

Esta famosa frase de Albert Einstein, servirá de base para mi siguiente análisis.

Después del paseo por la personalidad del acosador y de como se relaciona con la víctima y su entorno, quiero hablaros de otro tipo de personaje silencioso y cómplice, ya que en mi caso esta figura jugó un papel muy importante dado que estaba al día y presenciaba la mayor parte del acoso y abuso que he sufrido y siempre era eso, una presencia silenciosa que hacia como si no pasara nada.

Este tipo de espectador es más común de lo que nos creemos, es el soporte en el que se sostiene el acosador, el testigo silencioso que le dará la razón, bien por el miedo a ser la siguiente víctima o bien por ver la oportunidad de aprovechar la ocasión para su beneficio, también se da el caso de que sutilmente el acosador prometa beneficios al silencioso presente y este calibre la oportunidad que se le ofrece simplemente por no hacer nada, pero esto es un error ya que está implicado y es cómplice del acoso, avala la manipulación de la verdad y se ofrece como testigo para paralizar más a la víctima que en algún momento espera su ayuda, y se desvanece cuando ve que este no hace nada o incluso da razón al acosador, hablando con sus mismas palabras y avalando sus hechos, convirtiéndose en cómplice silencioso y moral del trato injusto y cruel al que es sometida la víctima. Ejemplos.

1º- no habla nunca a favor de la víctima.

2º- no intenta un acercamiento ni pone en práctica ningún tipo de ayuda.

3º- se limita a decir que no puede hacer nada.

4º- manifiesta su afinidad con el acosador, siendo su confidente.

De esta forma la víctima se encuentra sola y pierde contacto con la realidad, no sabe lo que hablan a sus espaldas, aunque lo percibe en hechos y miradas. Son tan responsables del acoso como el propio acosador, mostrando la misma falta de empatía y comprensión que este, no les importa el estado de angustia, desesperación, la pérdida de imagen en la empresa de su compañero y sobre todo le da igual el resultado fatal que este tema pudiera ocasionar, ya que es bien sabido que este tipo de abusos ejercido hacia las personas, llegan a dañarlas hasta el punto del suicidio, avalando el hecho de que tenemos noticias de estos casos, para mí son los acosadores encubiertos, los que utilizan cualquier cosa que les pudiera beneficiar, depredadores de ocasiones y espectadores sin escrúpulos del dolor ajeno, creando con esta conducta su propia trampa, ya que se convierte a la vez en víctima del hostigador protegido, que no para de mandarle mensajes encubiertos de como tiene que comportarse para no perder sus favores. Estoy completamente segura del análisis de la situación que rodeó mi acoso, que esta persona esta prisionera en su propia cárcel, la que creía se tejía para otros ahora es suya y sufre la misma angustia y abuso de autoridad que sufrí yo, antes de decir no, ella no lo dirá porque espera la recompensa ofrecida y seguirá en este estado de incertidumbre todo el tiempo que el hostigador quiera, pudiendo pasar a ser un juguete usado en cualquier momento y siempre con el miedo de no agradar, no se liberara de sus cadenas porque en definitiva es más débil que la víctima , no ofrece ninguna resistencia y cede a todas sus exigencias. Por el contrario, la víctima atrae la atención del hostigador porque tiene algo que este desea para si. No olvidemos que hablamos de sujetos con carencias emociones, personas fracasadas y vacías en su interior, sin una estructura familiar y emocional que les satisfaga verdaderamente, por lo que les atrae y a la vez rechazan de sus víctimas su capacidad de empatía y optimismo, su facilidad de mezclarse con el entornos, le molesta su fuerza y magnetismo espiritual, algo de lo que ellos carecen. Con esto quiero romper el falso tópico de que las víctimas son débiles, pusilánimes, si fuera así no tendrían ningún atractivo para el depredador acosador, si no tuvieran estas víctimas algo verdaderamente preciado y de lo que ellos carecen, no intentarían romperlo y regocijarse con ello.

26 de Julio

Continuando y a la vez avanzando en el tema que quiero relataros en este diario, hoy y en realidad desde hace algún tiempo, no dejo de hacerme la misma pregunta.

Que limite debe tener nuestro aguante y cuando decir… No? La pregunta creo que es clave, pienso que cada uno marcará sus propios límites y tendrá su escalera de prioridades, la mía es muy sencilla, no puedo dejar de ser quien soy, no cambiaré ni uno solo de mis actos si no van con mi forma de ser y de pensar, todos tenemos un precio, pero a mí todavía no me han ofrecido lo suficiente para que renuncie a ser como soy, creo que no hay recompensa satisfactoria que pueda llevar al individuo a vender su “ alma al diablo”, por decirlo de alguna forma, y esto sucede cuando dejas de actuar y de pensar con el solo deseo de agradar a otro, no viviendo para tu objetivo sino para el del otro, la esencia del ser queda anulada y pasamos a ser algo inanimado, una marioneta sin vida propia que se mueve al ritmo que le marcan, no puedo menos que sentir pena de estas personas perdidas en su propia trampa. Ahora pasaré a desojar una visión más amplia del tema, en el que iré mostrando varios aspectos y tonos de la personalidad en este ámbito.

El ser humano comienza su aprendizaje desde el momento de su alumbramiento, en este mismo instante se establecen los lazos que lo unen al mundo nuevo que le rodea, se fija en todo lo que sucede, tanto la figura materna como paterna son fundamentales, de igual forma el entorno en el que se mueve, comienza de este modo el aprendizaje y el desarrollo de su intelecto, basándose en estos primeros impulso a la hora de accionar, es decir, tomar decisiones y transmitir a sus sentidos lo que percibe desde fuera, basándose en el entorno cercano forma una línea de comunicación con la que comienza a descubrir conceptos como : el bien, el mal, el dolor, empatía con lo que le rodea y equilibrio de los valores, es en este momento que se define como individuo independiente, basándose en lo que le llega del entorno en que se mueve, es por ello que cada ser humano es único, y como se suele decir no hay dos personas iguales, si bien es bastante reconocido que hay patrones de personalidad, igual que si de trajes a medida se trataran. Por todo esto es que cada uno ve las cosas a su manera, y de la misma forma que un individuo puede ver un objeto o paisaje bonito y tranquilizador, otro puede ver el mismo objeto o paisaje algo irritante que amenaza la estructura de su esquema, hay quien convive con esto y hay quien simplemente quieren apartarlo de su vida, para de esta forma borrar los sentimientos de frustración o miedo que pudieran ocasionarle. Ahora imaginemos que lo que molesta o produce este tipo de temor o frustración es otra persona o sujeto, con el que tiene que convivir, de esta forma se abre una amplia gama complicada de conductas que voy a analizar, como siempre bajo mi visión personal y vivencia.

Si un sujeto ávido de poder y egocéntrico, con una escala de valores en los que prioriza el poder, la fuerza de la autoridad y el control, puede sentirse amenazado por lo expuesto anteriormente, en una sociedad que entiende competitiva y amenazadora de su estatus, comenzara a maquinar la forma de quitarse esta amenaza de encima, comienza el principio del Mobbing, con el solo deseo de ejercer su autoridad y mantener su posición que cree en peligro, su víctima será el objeto o paisaje antes descrito, que le muestra alguna carencia o temor escondido es su subconsciente, se dejará llevar por estos instintos, cuando vaya confeccionando su plan sentirá placer al verse a salvo de su amenaza imaginaria, hablar con ellos y mostrarles otra visión es muy difícil, no entrará en razones, aumentando de esta forma su rabia y acelerando su plan. Desde luego hablamos de personas perturbadas con trastornos de personalidad, que yo prefiero pensar no son conscientes del daño que hacen, no concibo un ser humano con maldad consciente y premeditada, habiendo estudios que demuestran todo lo contrario, aun yo, y viéndome en este trance, prefiero pensar que el ser humano es bueno por naturaleza, llevo esta reflexión a un rincón de mi memoria donde almaceno lo vivido y aprendido en mis años de vida.

Voy a retomar el rumbo continuando el tema, ¿cuándo decir no? Y la importancia de la escala de valores que yo interpreto de esta forma.

1º libertad, solidaridad y respeto.

2º Tolerancia, honestidad.

3º generosidad y conciencia del ser como individuo único y dotado de valores humanos pertenecientes a la persona, dotado de capacidad para ejercer el bien o el mal.

4º Responsabilidad con respecto a todo lo que produce y ocasionan nuestros actos, como sensores que interactúan con los demás seres que nos rodean.

Como podéis observar mi escala de valores me lleva a “decir no”, cuando la libertad, honestidad y el respeto hacia lo que nos rodea es amenazado.

Es claro que el acosador no conoce para nada esta escala de valores, que en la suya no entra el renunciar a su objetivo por el bien común, ni que el sufrimiento ajeno le hará cambiar su actitud, que no reconsidera el daño que sus actos puedan ocasionar en el entorno, comportándose como un ciclón que arrasa todo a su paso.

2 de Agosto

Como podréis observar hay un salto en el calendario, llevo unos días en un trance que definiría como una paralización de mi estado de ánimo, hay veces que pierdo las fuerzas y me dan ganas de abandonarlo todo, me pregunto si merece la pena seguir luchando y si servirá de algo, este pensamiento me envuelve en un aislamiento triste-melancólico, aumentando con ello mi angustia, mientras me adentro en una sala alargada y oscura llena de lágrimas, prefiero pensar que es transitorio, que mi fuerza y energía volverán a superar esta etapa de desconsiento y emociones ante-puestas.

En el estado de perdida en el que me encuentro y del que no consigo encontrar la salida, o mejor dicho una salida satisfactoria en la que se reponga mi honor como trabajadora y venza la dificultad para demostrar este tipo de daño y agresiones, (que me costa es sufrido por muchos trabajadores), hasta que esta herida no cure, no podré vivir en paz y tranquila.

Hablare de la ansiedad a la que llega una persona cuando no consigue alcanzar lo que le ofrecen, cuando estando capacitada y teniendo el deseo determinado de hacerlo, le es arrebatada la oportunidad, poniéndole una barrera en el camino que le es imposible franquear, lo intenta , busca alternativas pero le vuelven a levantar una barrera y otra, hasta el punto de tener que abandonar y huir de esta situación de la que llegas a sentirte culpable, ante la incapacidad de resolver y encontrar una salida, abandonas abatida, destrozada, en un estado de ansiedad y depresión del que no eres consciente que has llegado, y simplemente has sido objeto de Mobbing, por parte de un superior que guarda en su interior sus frustraciones como persona y trabajador, entorpeciendo el ritmo y la buena disposición de los trabajadores a su cargo con sus prácticas pecaminosas y ruines, con la única intensión de satisfacer su ego y deseo de superioridad que no es capaz de satisfacer de otra forma, con ello lleva al sus subordinados a un estado de desánimo y des-motivación, creando un ambiente laboral insano y perjudicial para los trabajadores, ocasionando con ello perdidas a la empresa, ya que ejerce su poder de forma arbitraria y vejatoria hacia sus subordinados, descargando en ellos sus propios conflictos internos, impulsos y pensamientos en general frustrados.

Volvemos de esta forma una y otra vez al mismo esquema de persona acosadora, frustrada y perversa, que descarga su rabia contenida de la única forma que le es posible, haciendo de sus subordinados el reflejo de ella misma.

Llegados a este punto me parece interesante indagar en el motivo que lleva a esta persona acosadora a querer hacer sentir a los demás el dolor que siente ante su baja autoestima, que vuelve a aflorar al no ver sus deseos satisfechos, ejemplo: la empresa no le acepta los despidos improcedentes que plantea, no le permite que niegue permisos justificados, no acosa a los trabajadores en baja laboral: en definitiva, no avalan su carácter dictador de la forma que quisiera. Por lo que se impone donde su estatus es superior al resto, simplemente estamos hablando de una persona insegura, narcisista y abusadora por naturaleza y vivencias pasadas, a la que no le importa hacer el daño que tal vez, ella misma sufrió en algún momento de su vida, esto nos lleva también a una persona resentida con su entorno, incapaz de construir nada en beneficio de todos, incapaz de compartir objetivos, en definitiva incapaz de mejorar un equipo, ya que no se considera equipo y si se ve como un ser superior en la escala profesional “ soy una profesional con formación cualificada”, repite una y otra vez buscando reafirmase en su estatus superior, por ello no dudara en llevar rumores, mentiras maliciosas como “ le cuesta mucho el manejo del ordenador” con el fin de desacreditar a una persona, simplemente alimenta su deseo de desprestigiar. “ yo soy los ojos de ……”, no dudara en hacer saber que cuenta y distorsiona todo lo que ve y oye, como una advertencia y re-afirmación de su poder, dejando en evidencia el tipo de persona que es. También es cierto que no todo el mundo es capaz de ver a través de este velo de sutilezas, pero aunque no todo el mundo puede verlo, si llega a todos el sentimiento y la intuición de que es así, creando un sentimiento común hacia este tipo de sujetos, que no dudan en descargar su frustración, errores y rabia en otros, a los que atribuye su propio impulso y deseos fracasados.

Ni que decir tiene que este tipo de individuos, en situación de manejar y organizar equipos de trabajo, provocara situaciones conflictivas y llevara a sus subordinados a vivir en un auténtico estado de sitio, que les provocará estrés y angustia, poniendo en dificultades el objetivo a conseguir, de esta situación salen dos perdedores.

1º el trabajador que no podrá realizar su labor satisfactoriamente, llegando con ello a un estado de insatisfacción.

2º la empresa propiamente dicho, ya que no vera alcanzados su objetivos, llegando con ello a perder potencial y tener pérdidas a corto y largo plazo.

Y todo esto simple y llanamente, porque la empresa deposita sus logros en la persona equivocada, siendo también culpable de no vigilar de cerca la forma y los medios que se utilizan para conseguir objetivos, entrando los dirigentes en un estado de comodidad y espera de resultados, como si de una fruta madura caída de un árbol se tratara.

Antes de alejarnos de este tema, ya que he hablado de rasgos narcisistas que manifiestan los acosadores, quiero hacer un inciso para aclarar porqué.

Narcisista: persona que cuida en exceso su aspecto físico o que tiene un alto concepto de sí mismo.

No es la definición que esperamos de un carácter acosador, pero si tiramos de la madeja que envuelve los hilos, llegamos a un punto interesante derivado del narcisismo.

Megalomanía o trastorno narcisista de la personalidad, no voy a entrar en como un sujeto llega a desarrollar este tipo de trastorno pero si como afecta a su personalidad y a los que conviven con ellos.

El padecimiento de este trastorno lleva a baja autoestima (vemos como este concepto es la base de todo), que a veces es manifestado de esta forma y otras se disfraza de alta autoestima, los que eligen esta última fórmula para manifestarse en la sociedad, simplemente se ponen una máscara para esconder lo que de verdad siente,( baja autoestima). Estamos siempre ante un sujeto de estas característica! Que no se nos olvide!, Estos sujetos con trastorno narcisista de la personalidad, buscan constantemente la auto-gratificación, demostrando un sentido de grandiosidad y auto-importancia, con una falta aguda de empatía, con delirios de poder con lo que intenta esconder su carácter negativo, esta inseguridad les lleva a mostrarse agresivo ante los demás como mecanismo de defensa. No es necesario para agredir: gritar, ni utilizar la fuerza física o violencia propiamente dicho, hay una forma de agredir sutilmente, como ya recuerdo haber contado: gestos, difamación, menosprecio, ignorancia de otro trabajador para que se sienta fuera de lugar, si hablamos de un jefe, no admitir como bueno ningún trabajo realizado. Este tipo de personas Megalómanas tienden a comportarse de forma combativa y provocadora, sobre todo cuando no recibe el nivel de admiración que cree se merece, son incapaces de escuchar ni de dar importancia al sufrimiento ajeno, siendo muy difícil convivir con ellos tanto a nivel profesional como personal.

3 de Agosto

Llegando a este recodo del camino, vemos que lo que comenzó con un simple rechazo , zancadillas o Mobbing simplemente dicho, toma cuerpo, de manera que va creciendo en el entorno de tal modo que afecta a todo el ámbito cercano, no es solo el daño que el Mobbing puede hacer a una persona, es también ,el entramado que crea y como afecta en rededor, hoy me dedicare a indagar y averiguar hasta que punto es doloso y perjudicial , afectando al engranaje laboral en el que nos vemos obligados a movernos. Desde ahora dejare a un lado a la víctima como ser aislado y me dedicare a hablar de los efectos en ámbito general, dentro del tejido de la empresa.

Como podemos reconocer a un jefe toxico? Si, por el mero hecho de ser jefe no tiene por qué ser un ciudadano ejemplar, es simplemente un individuo como todos, con virtudes y defectos, aunque nos cueste creerlo existen ,y el que nunca ha tenido el azar de encontrarse con uno, se puede dar por contento, ya que el destino no lo somete a la dura prueba de tener que convivir con alguien de estas características, peor si es un superior directo, el que te da órdenes, al que tienes que rendir cuentas y tiene que aprobar lo que haces.

Bueno vamos a indagar un poco en el comportamiento del jefe toxico, como afecta negativamente al departamento que dirige.

1º Contamina el ambiente, derramando dudas y recelos, haciendo comentarios jocosos de las carencias del equipo y como le cuesta sacar rendimiento al personal que tiene a su cargo, ya que según él, no son profesionales, manifiesta claramente que no se explica ,como la empresa ha llegado a mantenerlos durante tantos años a su servicio. Omite el detalle, de que es personal que lleva décadas en la empresa y ha demostrado su fidelidad y validez en su puesto durante este tiempo, también se le olvida que la empresa lleva funcionando años y siempre ha obtenidos unos objetivos satisfactorios “los que este nuevo jefe no ha logrado mejorar”, se queja continuamente minando con ello el departamento a su cargo, pero no logra mejorar en calidad, eso sí, culpando siempre a sus subordinados. Y ahora hablo en nombre propio, si yo fuera directivo de la empresa, me preguntaría como este jefe tan altivo y preparado no resuelve de una vez los problemas del departamento, y simplemente se dedica a detectarlos y esparcirlos, creando con ello un ambiente enrarecido y penoso. Si yo fuera su superior le pediría con sutileza que dejara esas prácticas y que se dedicara más a animar al equipo y desarrollar sus cualidades, a corregir los errores en lugar de resaltarlos.

Recuerdo en una ocasión, estando reunida con los altos directivos de la empresa, estando mi jefa también presente, estos manifestaron su mal estar al no conseguir mejorar el departamento, destacan que aunque con esfuerzo otros departamentos han mejorado, pero el nuestro no sobre pasa los objetivos y no se explican por qué, yo no di respuesta ya que no me tocaba a mi responder, mi jefa tampoco la dio.

2º no da valor al trabajo de los demás y no tiene en cuenta la opinión del equipo, no escucha y siempre está buscando culpables. Impone su criterio, no duda en intimidar y en utilizar malas formas con una actitud pasivo-agresiva a través de comentarios sutiles, con los que infravalora a la persona o personas que tiene en frente, ignorándolos de forma dañina e intimidatoria.

3º se atribuye los méritos del trabajo que ha realizado el equipo, al que siempre echa la culpa de los errores.

4º No comparte información y no es transparente con su equipo, no les da órdenes claras para realizar las tareas, pero luego reclama si no se ha hecho de una manera específica, por lo que es imposible acertar, con esta actitud lleva a sus subordinados a un estado de angustia y desconfianza que dificulta la realización de las tareas más simples, no hay cercanía, ni tiene empatía hacia sus subordinados.

5º Tengo que hacer hincapié en lo que voy a comentar ahora, y os pido que lo tengáis en cuenta a la hora de sacar conclusiones de este diario.

El jefe, no es toxico simplemente por desarrollar su papel, exigir rendimiento, delegar tareas y dirigir un proyecto, no estar de acuerdo con tu jefe no quiere decir que sea toxico. El jefe toxico es aquel que he descrito anteriormente y trata de forma abusiva a sus empleados hasta el punto de perjudicarlos psicológica mente, ignorándolos como seres humanos.

Ahora os contaré como seria para mí el jefe ideal.

Por supuesto todo lo contrario al descrito anteriormente. Será una persona carismática, segura, involucrado en alcanzar los objetivos de la empresa “ no sus propios objetivos y logros”, que transmita a sus subordinados el entusiasmo para alcanzar los mismos, que los esplique de forma clara para que todos puedan saber lo que buscan conseguir, con ello dará confianza y ayudara a que cada uno pueda tomar las decisiones correctas, hará saber que él solo no puede conseguirlo y que cuenta con cada uno de ellos para lograrlo, buscara la opinión de todos mediante charlas en las que cada uno pueda dar sus ideas, distribuirá las tareas y funciones buscando siempre a la persona que mejor encaje en cada perfil, luego dejará espacio para que cada uno se ponga en marcha y comience su trabajo, supervisará sin interferir continuamente en cada por menor y solo intervendrá en caso necesario o cuando el alcance del objetivo se ponga en duda, alabará los logros del equipo con sus superiores y no se atribuirá todo el mérito. De esta forma cada miembro del equipo se sentirá importante, aun los más tediosos darán lo mejor de sí, aunque sea por aquello del amor propio, ya que nadie quiere ser menos ni defraudar la confianza que han puesto en nosotros, de esta forma, sin estar continuamente machacando ni interfiriendo, se logrará el máximo rendimiento de todo el personal. El jefe está para trazar los objetivos, dar las directrices y poner los medios, y por supuesto velar para que el objetivo se alcance, corrigiendo lo que crea oportuno, pero aclarando el motivo y demostrando que es necesario, y no simplemente decir “ no puedo confiar en nadie, aquí no hay ni un profesional, en otra empresa no durarían ni dos días”, porque de esta forma el equipo se vendrá abajo, no avanzara al ritmo adecuado, dudara a la hora de resolver , lo que ralentizará las faenas, ante la inseguridad el número de consultas aumentara´, de esta forma llegará al jefe un montón de trabajo sin resolver , pues el equipo estará en un estado de baja-autoestima y el objetivo no se cumplirá. Llegado este punto lanzo dos preguntas, ¿fracasa el equipo?, ¿fracasa el jefe? Mi respuesta es la segunda porque este jefe no sabe hacer equipo, ni sacar partido de los medios que tiene.

Un profesional con formación cualificada estará preparado para sacar rendimiento de los medios a su alcance, sean los que sean, quitara de un lado y pondrá en otro de forma que la balanza se equipare y el equipo funcione, si no es así y achaca el fracaso a los medios, sin trasladar la carencia a sus superiores “no es tal profesional ni tiene la formación adecuada”, quizá no sea el mejor jefe para conducir ese equipo. Teniendo en cuenta que es un equipo que ha funcionado durante años.

4 de Agosto

Hoy pondré en escena otra víctima del Mobbing !la empresa!

Si, aunque os resulte raro poco a poco iré desgranando más, con el fin de analizar el tema lo más profundo posible.

Miro desde los ojos de un trabajador fiel y leal, que de pronto es víctima de Mobbing y observando a su alrededor, contempla como de alguna forma el resto del departamento sufre también acoso, llevado a cabo por el jefe , siendo este un mando intermedio y no directivo de la empresa, el que con su carácter dictador y autoritario está poniendo en peligro la salud y el rendimiento de los subordinados a su mando, cada vez se agudiza más la ansiedad que sufren, se sienten menospreciados, difamados en su trabajo, ya que su labor no tiene mérito y sus tareas están continuamente infravaloras por su jefe inmediato, está situación es muy difícil de sobrellevar y más, cuando es encubierto por buenas palabras del hostigador y justificado con el fin de obtener mejores resultados, los cuales no llegan nunca. Pienso yo, que la empresa en algún momento se dará cuenta de que algo pasa. ¿Un departamento entero falla? Con un jefe “ que es una profesional con formación cualificada?, según sus palabras. No será que su carácter dictador y abusivo, no sabe ver que trabaja con personas humanas y este capital se le escapa a su entendimiento y manejo, que toda su formación no le sirve de nada si no sabe gestionar animadamente su equipo, y que fracasará siempre que no cambie de actitud, cosa que es muy difícil, pues este tipo de caracteres no suelen darse cuenta de sus errores.

En definitiva, está llevando al personal a su cargo y a la empresa a enfrentarse a una situación de perdida en potencial, ocasionando un daño irreparable a los mismos.

1º Todos sabemos que un trabajador acosado al que se le encomiendan tareas casi imposibles de realizar no tardará en sufrir ansiedad, con ello perderá capacidad de reacción, ya que estará confundido y tendrá dificultad para concentrarse, bajara de esta forma su rendimiento.

2º Un ambiente negativo provoca miedo y desconfianza, falta de motivación, esto provoca también mayor rotación de personal, con el consiguiente problema y gasto de búsqueda y formación del mismo, obligando al equipo a trabajar con esta carencia, cosa que dificultara frenando la realización del trabajo y su calidad.

3º Ya que el estado de ansiedad y estrés lleva a la falta de concentración y capacidad para fijar la atención en un objetivo, esto provocara más accidentes laborales y con ello el número de bajas en la empresa.

Ahora dejamos a un lado el daño psicológico y pasamos al daño físico ocasionado por la ansiedad, nervios y estrés producidos por acoso.

1º De todos es sabido que un estado de nerviosismo te puede llevar a sufrir: dolor de estómago, nauseas, falta de apetito, dolor de cabeza etc.

2º Un estado de nerviosismo te puede llevar a sufrir: pérdida de memoria, dificultad para concentrarse y estar atento, aumentando con ello la posibilidad de sufrir cualquier tipo de accidente.

3º En este estado de tensión, aumenta la irritabilidad, inquietud, agresividad, ataques de ira y mal humor. Con el consiguiente problema que esto ocasionara en el equipo.

4º En este estado al que está sometido el sistema nervioso es más fácil sufrir: dolores en el pecho, palpitaciones, taquicardias, sudoración, boca seca, sofocos, erupciones en la piel etc.

Todos estos síntomas pueden llevarnos a diagnósticos equivocados y en el mayor número de casos a un sin fin de consultas y pruebas médicas, aumentando el gasto económico y de tiempo que ello conlleva, el número de permisos retribuidos por visita médica también aumentara. Vuelvo a insistir que esto dará lugar a mayor número de bajas laborales.

Por todo lo expuesto aquí, queda claro que un jefe toxico que practique Mobbing a sus subordinados, está causando un daño irreparable a todo el conjunto de la empresa.

Mañana analizaré las medidas, que tanto empresa como trabajador deberían de adoptar ante este tipo de sujetos.

Os confieso que dejo de escribir porque estoy completamente angustiada, revivir estos sentimientos me produce tal ansiedad que me es imposible concentrarme.

5 de Agosto

Ya expuesto el daño ocasionado, tanto a los trabajadores afectados como a la empresa, veremos que medidas se deberían tomar para detectar y liberarse de este tipo de sujetos.

En primer lugar la empresa debe tener especial cuidado con los mandos intermedios, asegurándose que tengan un actitud positiva para dar al equipo, de lo contrario los problemas aumentaran, ya que este mando intermedio será referente para muchos trabajadores y su actitud afectara a todos, por eso me es muy difícil aceptar que un jefe hable mal de todos sus subordinados y que no se sienta mal el también, si conducimos un coche somos responsable del mismo, los mandos intermedios tienen que aceptar sus culpas y errores, también sus fracasos y no estar siempre culpando al más débil que a veces no puede elegir ni lo que hace.

La empresa o sus delegados, deben fomentar el apoyo entre trabajadores y no la competitividad. Debe definir con claridad los puestos de trabajo y las funciones, tareas asignadas y margen de autonomía, para evitar conflictos y centrar a cada trabajador en sus funciones.

Debe dar la formación, información y tiempo para que cada trabajador pueda reconocer funciones y obligaciones, además del objetivo que se pretende lograr desde su puesto de trabajo, garantizar el respeto y trato justo a todos los trabajadores.

Debe de tener un protocolo que actué en caso de denuncia por abuso o acoso, dentro de la empresa.

1º fomentar políticas de prevención, dando información sobre el tema del acoso. Debe de tener mecanismos de evaluación de riesgo y evaluación psicosocial y salud de los trabajadores, ya que muchos empresarios no dan importancia al problema hasta que no hay daños físicos, “debemos tener en cuenta que el estado de angustia y depresión al que puede llegar una persona acosada, es una agresión tacto física como psíquica”, algo que no hay que cansarse de repetir para que todos los miembros de la sociedad, tomen conciencia de ello.

2º Cuando la empresa tenga noticias de posible caso de acoso, no debe esperar para tramitar el asusto, iniciando averiguaciones de los hechos, citar a las partes y establecer un equipo de personal cualificado, que levante acta de la declaración del acosado.

3º Si hay el menor indicio que confirme la agresión, la empresa deberá apartar al acosador de la víctima, ya que si es al contrario el acosador se verá como ganador y buscará otra víctima, no es suficiente detectar al culpable, la empresa debe cambiar dentro de sus estructuras todo lo que facilite estas prácticas, deberá rechazar la figura del acosador, de forma que este vea amenazado su estatus profesional y que su conducta le puede ocasionar problemas.

Por otra parte la empresa o sus delegados, deberá promover la negociación de conflictos laborales, relacionados con tareas, horarios, cambios de turno, evitando con ello el mal ambiente entre los trabajadores, promoverá acuerdos y puesta en marcha de los mismos, asegurándose que el dialogo sea el único camino para resolver los temas laborales de la empresa..

Hemos visto algunas de las medidas que se deberían adoptar por las empresas, ahora os comento que medidas debe tomar el trabajador que es acosado. Voy a recordaros lo que se considera acoso en el trabajo, y perdonar que sea tan insistente, pero es mi objetivo que los hechos queden lo más claro posible y no haya malos entendidos.

Acoso laboral o acoso moral en el trabajo, conocido también como Mobbing es: hostigar, asediar, menospreciar, ridiculizar etc., a un trabajador y su trabajo.

Estas prácticas repetidas en el tiempo, ya que no se considera Mobbing un hecho aislado, llevara a la víctima a un estado de angustia y depresión que incluso puede desencadenar en el suicidio, no olvidemos que la víctima se siente despreciada por un sin fin de hechos y llega a perder el interés por todo, incluso su autoestima.

Como no quiero seguir alargándome ya que no acabaría nunca de escribir lo que este tema me produce, pasare a dar el paso en el que la víctima, toma conciencia de lo que le están haciendo y decide decir: No.

1º Antes de nada debe comunicarlo a la empresa, y preferentemente de forma que quede constancia del comunicado, así mismo debe comunicarlo al representante legal de los trabajadores, al comité de seguridad y riesgos laborales, “si lo hubiere dentro de la empresa”, si esta, una vez informada no resuelve el asunto, no olvidemos que tiene que ponerse en marcha rápidamente, activando el protocolo anteriormente descrito, dará el siguiente paso.

2º Vía administrativa interpondrá denuncia ante la Inspección de Trabajo, ante la que tendrá que aportar toda la documentación que tenga. Carta de comunicado a la empresa, informes médicos, psicológicos y cualquier documento que considere importante, hay que tener en cuenta que demostrar la humillación y el desprecio no es fácil, por lo que tendremos que armarnos de valor y de buena compañía para emprender dichas acciones. Con la ayudada de personal especializado se puede también tomar medidas por lo penal. Pero al entrar en este tema me vuelve la ansiedad y angustia, por lo que prefiero dejarlo en este punto.

8 de Agosto

Después de unos días de bajón, de bucear de forma indagadora en mi interior, sentir la capacidad de pensar y reflexionar, ya que el ser humano se diferencia de otras especies, por estar dotado de conciencia y razón, de forma que entiende perfectamente la diferencia del bien y el mal, por lo que no actúa de forma instintiva, y si haciendo uso de sus dotes de raciocinio, me duele profundamente que haya individuos que escojan hacer el mal por el mal, que la compleja capacidad de entendimiento y razón no sirva para hacer una especie mejor, sin necesidad de ser depredadores de nosotros mismos. Aunque es bien sabido por todos, que el ser humano tiene también gran capacidad para hacer el bien y grandes y generosas hazañas, por lo que nos encontramos con un individuo que elige lo que hace, movido por su entendimiento, deseo y capacidad, cada uno se define como ser único, por lo que hace, la forma en que se manifiesta, el entendimiento y conducta de comportamiento con sus semejantes.

Hay personas a las que lo único que les interesa es conseguir su fin, no les importa el daño que puedan ocasionar con ello, se abren camino como felinos en una selva y se comportan de forma dañina con todo lo que les rodea, bien sea por acaparar estatus y poder, fama, prestigio, dinero, auténticos bendecidores del culto a lo material, lo que en verdad buscan es llenar el vació emocional, “lo espiritual”. Todos hemos gozado con un viaje, una buena comida, una casa cómoda etc., aunque son cosas materiales, no hubiéramos podido gozar si no hubiera sido a través de los sentidos, los mismos que nos hacen amar a una persona sin saber por qué, reír ante un gesto amable o cariñoso de un ser querido, sino fuera por este sentir latente de lo espiritual, nada tendría sentido, la felicidad, armonía y bien estar con uno mismo y lo que nos rodea no sería posible, por lo tanto hago un llamamiento a todos los que lean este diario, que busque el equilibrio, que no se dejen arrastrar por la corriente de lo fácil, que no limiten su capacidad de desarrollo ignorando una parte de su ser. Llegados a este punto me despido, deseando haber rozado vuestros corazones y de camino aliviar el mío, os agradezco que hayáis leído hasta llegar al final, no soy ninguna experta y no pretendo enseñar a nadie, solo quiero compartir mi humilde experiencia y hacer un mundo más consciente, que abra la puerta al entendimiento y respeto, y sobre todo a decir: No, al acoso, bien en el colegio, en el seno familiar, en el trabajo, en el lugar donde nos encontremos en cada momento

CONTRAPORTADA

El Mobbing ha dejado de ser un objeto para tomar el protagonismo y convertirse en el sujeto de toda operación de descrédito que se precie.

Son muchos los afectados de este tipo de conducta intimidatoria en nuestra sociedad, son muchos los casos que quedan en los largos de las personas dañadas, muchas veces, sin esperanza de recuperación.

Esta conducta criminal se ha convertido en una de las causas más frecuentes del absentismo laboral y pese a ello no se han tomado medidas eficaces para remediar para cuanto menos controlar esta lacra. En gran mayoría de ocasiones, un diagnóstico erróneo, muchas veces fruto de la falta de valor del afectado, da lugar a un nivel bajo de detección en las consultas de los médicos de familia, solo en los casos más extremos, estas víctimas del acoso acaban siendo tratadas por un profesional que pueda poner fin a su sufrimiento y que decir, que los acosadores en la mayoría de los casos pasan desapercibidos y son muy difícil de detectar si las víctimas no los acusan de forma directa.

Este fenómeno fatídico, regentado en general por mentes enfermas, muchas veces antiguas víctimas, se está enquistando en nuestra sociedad y un estado social como el nuestro, debería tener los mecanismos de actuación suficientes, tanto de atención a las víctimas como de enjuiciamiento de los verdugos.

Si dejamos de contemplar nuestro estado como social y lo miramos desde un enfoque neoliberal, no podemos tampoco obviar la criminalidad de este tipo de conducta, que puede albergar pérdidas importantes en cualquier empresa y porque no decirlo, en los cimientos de cualquier estado.

En esta obra, de manera íntima y personal no se describe un caso aislado, se narra, de manera desgarradora el sufrimiento de todo un colectivo, aquel que agrupa a todos aquellos que han sido objetivo del psicópata de turno instaurado en el entorno laboral.

Esta obra es una denuncia, un grito de socorro que me gustaría, no quedara, como muchos, en un saco roto, porque lo que está en juego, es lo todo aquello importante para cualquier ser humano.

PROLOGO

MUCHAS VECES LO QUE SE CALLA, ES MÁS DOLOROSO QUE LO QUE SE DICE.

Frase adaptada por mí del poeta griego: Píndaro.

Creo que esta frase es un fiel reflejo de lo que encontrareis en este diario, hay cosas tan dolorosas que las palabras no pueden expresar, el relato en ocasiones puede parecer algo irreal, pero es tan real como la vida misma, expone un día a día al que se enfrentan personas anónimas y silenciosas, !otras no tanto! Este es motivo del escrito, mostraros un mundo que cada vez es más conocido e identificado, poner al alcance de la mano, el dolor y sufrimiento al que es sometido las víctimas de cualquier tipo de acoso, ya sabemos de casos con final trágico, no cerréis los ojos a esto, os pido que seáis sensibles con quien lo padece, sobre todo no entrando en el error de no valorar el sufrimiento que os cuento, dejando camino libre a los acosadores.

Hay una aclaración que quiero hacer, sobre todo para no llevar a equívocos, esta historia a llegado a mis manos por medio de una amiga, yo simplemente hago eco de lo que ella me ha contado y pedido a su vez os cuente, no hay nombres, no se hace mención a ningún lugar ni persona en concreto, por lo que pido no se hagan conjeturas al respecto. Escribo este relato en forma de diario por hacer un orden cronológico a lo que ella en nuestros encuentros me confiesa, decido hacerlo en primera persona porque me llega tan hondo su dolor que casi puedo sufrirlo.

No es mi intención juzgar a nadie, solo pedir reflexión

16 de Julio

Comienzo hoy a escribir este diario, en realidad la idea la tuve ayer. Os cuento.

Llevo una semana sin salir sola a la calle, en el mes de Julio y con temperaturas extremadamente altas no consigo ni bajar a la piscina, miro desde mi terraza y observo a la gente como habla y disfruta del buen día que hace, se les nota felices y se muestran joviales , son mis vecinos a los que conozco desde hace diez años, hasta hace poco yo también disfrutaba de las tardes de verano junto a ellos, como ya os digo “llevo una semana sin salir sola a la calle”.

Ayer, mi marido tenía libre , como en otras ocasiones me dijo que si quería ir a dar un paseo por la playa, él sabe de mi afición por estos paseos y como disfruto, al principio me quedé callada sin saber que decir, el corazón se me acelero, lo miré fijamente, él respondió a mi mirada tranquilo y sereno con sus ojos azules conciliadores, decido aprovechar su compañía y salir a tomar un poco el aire, yo no quiero estar en esta cárcel a la que no sé como he llegado, ni quiero preocupar a mi familia, nunca he sido una víctima ,y esta situación me produce ahogo por el estado en que me encuentro.

Soy, o eso creo, ya que en estos momentos dudo, sobre todo de mi misma, de mis principios, de como he sido estos 54 años, hasta ahora, me sentía satisfecha de algunas cosas que he hecho en mi vida, aunque no sé si debo seguir manteniendo este pensamiento, dudo de todo lo que pienso. Digo pienso, porque es lo único que puedo hacer en este momento ya que emprender otras tareas es extremadamente difícil, no consigo concentrarme y vago de un lado a otro pensando en emprender unos quehaceres que nunca termino, tengo que estar alerta y concentrada para no descuidar las tareas principales del cuidado de una casa y en consecuencia de mi familia, siempre me ha gustado responder a mis obligaciones siendo por ello exigente conmigo misma, no me consideraba negligente, hasta que un día en los armarios de mi casa no había ropa limpia debido al estado enajenado en el que vivía, recordé que en mi trabajo me habían llamado negligente, a partir de ese momento comencé a justificar que me llamaran de esta forma, es más, me lo creí, esta idea cayó sobre mí como una losa dura y pesada, pasaba los días y las noches intentando buscar una solución para no volver a cometer esos errores o negligencias “ como me decían”, esto empezó a ocasionarme gran angustia y desasosiego, asaltándome las dudas y la desazón , se despertó un deseo de mejorarme, de estar a la altura de esos ejemplos sin defectos, completos de actitudes optimas que te poner delante a cada momento, evidentemente no lo conseguí, nunca conseguí ninguna meta de lo que proponía mientras mi angustia aumentaba.

Tengo que recalcar concienzudamente que cada mañana cuando sonaba el despertador comenzaba mi tortura, el miedo a enfrentar otro día desconocido y del cual no podía prever el resultado, en este estado pasaba media hora buscando soluciones; otra cosa en la que también tengo que hacer hincapié, es que soy una persona que siempre busco soluciones , no me satisface quejarme y detectar problemas para luego no hacer nada por solucionarlos, esta actitud la observo en muchas personas siendo algo inútil e improductivo, aunque hay que aceptar, que haya gente se de por satisfecha simplemente con la detección del problema en sí, no es mi caso, por lo que pueden imaginar la lucha diaria conmigo misma, es de esta forma que pongo en marcha todos mis recursos, para solucionar esta encrucijada en la que está mi día a día, creo que este diario, es una de las formas que he encontrado para paliar la angustia que me acompaña desde hace tiempo, la cual debido a mi carácter duro y luchador podré superar, aunque no se olvida el dolor que te ocasionan en la zonas más sensibles y vulnerables de nuestro ser, como se suele decir: todos tenemos alma en el armario, y cuando nos la quieren arrebatar y destruir, es más que si intentaran amputarte una pierna o un brazo, es el centro del ser, el yo íntimo lo que te quieren anular, sin eso ninguna persona puede sobrevivir, sencillamente porque se deja de ser lo que se es, para convertirse en otra cosa extraña y ajena.

Y retomando el tema de como surgió esta idea, creo recordar que os hablaba de un paseo por la playa. Cuando mis pies tocaron la arena y sentí el calor, la luz del sol, levanté la vista al horizonte, reconocí el entorno visitado durante tantos años, me quedé paralizada, mi cuerpo estaba frio y ajeno a todo lo que le rodeaba, el bullicio, los gritos de los niños, las gaviotas sobrevolando bajo, tan cercanas y llenas de vida…

Me senté en la arena y lo único que pude hacer fue llorar, eran unas lágrimas lentas y profundas que surgían desde lo más hondo de mi ser, desde la caverna oscura y fría que se había convertido mi interior, logré sobreponerme y me acerqué al agua, flotaba en una nube sin forma, sin color, sin parecido alguno a lo que había experimentado en otras ocasiones, noté las olas que iban y venían a mi tímidamente, con la mirada direccional y fija solo podía retener esa imagen, iban, venían, me acariciaban reconfortándome con su acercamiento tímido, que pena que el ser humano no pueda ser como esas olas acogedoras y generosas con todo el que se le acerca, de nuevo este pensamiento destroza mi entereza mientras las lágrimas vuelven a salir de su caverna oscura, siento como mi cara, pómulos, labios, se desploman y se dejan llevar por una profunda tristeza abocada a la soledad, cojo un poco de agua salada con las manos, la extiendo por mi rostro, brazos y resto del cuerpo hasta lograr poco a poco fundirme con el líquido, avanzo tranquila con la mirada fija en el horizonte, el agua me cubre los hombros y me dejo llevar por su balanceo, floto en una ingravidez que alivia el peso que sostengo, aligerando a su vez la carga que hay en mi interior, estoy largo rato levitando mientras observo como si fuera una extraña el entorno, dirijo mi rostro al sol buscando su energía, deseo con ello cargar mis baterías, que la luz y calor se apoderen de mí, deseo que esa luz penetre hasta mi interior, abro los brazos para recibirlos !pero no!, no pueden entrar, una barrera poderosa se lo impide dejándome a merced de mi pesadilla, emprendo un paseo por la orilla, mis pies se hunden en la arena una y otra vez en un movimiento rítmico y sin pensar, a mi lado caminan cientos de personas a las que le ocurre lo mismo que a mí, sus pies se hunden y levanta una y otra vez mientras avanzan, decido que yo también tengo que avanzar y buscar una “solución” a mi estado, hundo un pie triturando la arena con rabia, a la vez decido escribir este diario.

17 de Julio

Comienzo hoy a escribir con la misma idea que terminé ayer, ¿el porqué de este diario?, primero necesito desahogarme, segundo que otras personas puedan identificarse y reconocer lo que les ocurre cuando en su puesto de trabajo alguien intenta el descrédito, unas veces hacia nuestro trabajo, otras hacia nuestra actitud como trabajador y va minando y minando nuestro interior hasta convertirnos en personas inseguras e inestables, así gana su primera batalla y nos va anulando sin tener en cuenta el destrozo que está ocasionando en nuestro interior, quiero compartir con vosotros una vivencia de esta mañana.

Hoy de nuevo mi marido me ha acompañado a la playa, tengo que aclarar que siempre fui una persona autónoma, capaz de resolver mis asuntos, de viajar sola, en definitiva una mujer totalmente independiente, sin necesidad ni deseos de ser un lastre para nadie. Bueno se puede observar como estoy totalmente cambiada y reducida, otro daño colateral del trato que he recibido.

Observo mientras paseo todo lo que me rodea, analizo los movimientos de la gente, es evidente que el estado eufórico flota en la multitud !normal!, playa, sol, familia, amigos, el disfrute de las vacaciones que a todos nos reconforta, en mi paseo he tenido que dar algún rodeo para no pisar castillos de arena que los niños y sus padres se afanan por construir, unos pequeños, otros auténticas fortalezas bien formadas, grandes torres con fosos que los rodean como mecanismo de defensa ante las amenazas, así en este estado de observación estoy cuando viene una ola inesperada y destruye por completo la fortaleza, la arena se diluye en el agua y es arrastrada a través de mis pies, mi primera intención es apartarme para no pisar estas ruinas, luego impotente contemplo como se pierde en el Mediterráneo, la cara de decepción del padre, las lágrimas del niño, que ve como su trabajo y posiblemente todas las ilusiones y logros que había albergado durante la construcción se desvanecen, una ola y todo desperdigado en el agua. Sin saber por qué las lágrimas vuelven a mis ojos, la sensación de presión en el pecho, el dolor en la garganta, que es como una mano que aprieta y me quita el aire, me sumerjo en el agua con la única intención de que nadie se percate de lo que me ocurre, por unos instante sentí que ese castillo era mi trabajo, mi esfuerzo laboral, mi reputación como trabajadora fiel, que los sueños que albergaba, ilusiones y esfuerzo me los habían derribado con él, que todas mis esperanzas de reconocimiento a mi esfuerzo diario, habían terminado como esos granos de arena diluida en el mar, sumergida lloro por el daño que he sufrido tan profundo, por las heridas psicológicas tan grandes y difíciles de soportar, incluso más que las físicas, es tanta la tortura a la que es sometido el sentido racional del individuo, tan grande el dolor que experimenta, que no se puede mostrar ni demostrar, solo uno mismo desde su soledad y aislamiento sabe lo que padece, la vergüenza y el miedo a que se sepa el trato recibido en el trabajo, la pérdida de confianza y prestigio a la que te han llevado, pasando a ser un trabajador dudoso, y por qué no decirlo !hasta problemático! Sin poder hacer nada por evitarlo. Me asalta la rabia, impotencia, el deseo de que todo acabe, hundo mis pies en la arena y la aplasto, como si con este gesto rompiera yo misma el futuro, el que he estado construyendo durante tantos años de esfuerzo y trabajo diario, no soy nada, nadie, contemplo el mañana sin interés ni amino alguno.

Ahora sentada en mi terraza, describiendo estos momentos vuelvo a sentir el mismo agobio y angustia, escribo deprisa y las letras aparecen como relámpagos en la pantalla, porque puedo escribir, aunque me digas lo contrario, aunque no soy licenciada en letras, tampoco una inculta, como intentas demostrar.

Han pasado unos minutos desde este ataque de ansiedad, he paseado sin rumbo por la terraza, he rumiado todo el daño que tengo en el estómago y ahora, más calmada voy a contaros un episodio de tantos que me atormenta.

7,30 am. Porque am, no es, pm !y lo sé!, como recuerdo que en su día ya me diste un lección rudimentaria de como entender el horario, también recuerdo que me dijiste que algún día me harías un examen de primaria, pero te recuerdo que aún no me lo has hecho, he aquí otro episodio de tantos, no es mi intensión confundiros pero mi mente es un bumerán con alas, que viene y va tan rápido mostrando ante mí un sin fin de vivencias, intentare continuar por donde iba comenzando de nuevo.

7,30 am, empieza la jornada laboral aunque ya he realizado varias tareas, desde que pongo los pies en el centro de trabajo comienzo sin mirar el reloj.

Estamos solas en una habitación destinada a varios fines, uno de ellos es el de despacho donde se reparte la faena del día, normalmente somos tres pero hoy una de las tres descansa, evidentemente no soy yo, ni la persona que me acompaña y protagonista de lo que os relato. Me siento a su lado dispuesta a preparar las tareas diarias, ella repasa papeles y más papeles, me ignora por completo, su actitud es altiva y de total negación de mi presencia en ese lugar, comienza a preparar los partes de trabajo diario, le pido con miedo y toda temblorosa que si escribo yo, ella me mira seria y despreciativa, con voz tosca y ruda me dice ¡no! Acompaña la negación con gestos de las manos y sorpresa en el rostro, como si le hubiera pedido un despropósito, intento mantener la calma y aun estando angustiada vuelvo a dirigirme a ella y pregunto, ¿por qué no?, sin mirarme a la cara y con los mismos espavientos se reafirma: “Porque no.. si no sabes escribir luego no podemos leer lo que pone. Tierra trágame, la cabeza me da vueltas, siento ganas de vomitar, mareos, ganas de llorar, rabia, impotencia y un cóctel de todo lo que se pueda sentir, pasan unos minutos consigo apenas contenerme y volver a balbucear unas palabras, haciendo un gran esfuerzo por dirigirme de nuevo a ella y temblando por la nueva respuesta pregunto: puedo ayudarte en algo?. Ella vuelve a poner cara de extraño y de cansancio hacia mí… “¡No!”, vuelve a decir rotunda, me siento en ese momento como una inútil, tonta, despreciada, ninguneada y confusa. “Voy a hacer otras cosas entonces, dije y salí de la habitación con el poco orgullo y dignidad que me quedaba, busqué un lugar solitario, es algo difícil en un recinto donde el movimiento de personas es continuo, me escondí lo mejor que pude y lloré , intentando desgastar todo el dolor y vergüenza que sentía, me senté en el suelo abrazándome sin consuelo, lloré dejando que todo los fluidos de mi cuerpo se desparramaran en un intento de liberar mi angustia, cuando me recompuse un poco, totalmente azorada me dispuse a afrontar el resto del día, preparada a soportar nuevas vejaciones.

Tengo que comentaros que mi inseguridad al escribir ha aumentado, que cuando el corrector hace alguna corrección, sobre todo por los acentos, mi angustia aumenta, la ansiedad quiere paralizarme,las manos me tiemblan mientras contengo unas ganas de llorar imparables, mi estado de ánimo decrece, aparece un dolor fuerte en el estómago, la garganta incandescente, como si una antorcha bajara por ella y la estuviera abrazando con sus llamas destructoras e incendiarias, las manos se adormecen mientras unos martillazos golpean mis sienes haciéndolas estallar, tengo que dejar de escribir ante las dudas y la inseguridad, porque … no sabes escribir…. es uno de los agravios que más me duelen. Debo aclarar el porqué y vuelvo a contaros otra cosa de mí que no sabíais. Continúo mostrándome a vosotros aunque no sin pudor.

Desde pequeña mi deseo de aprender y afición por los estudios se despertó, es como a quien le gusta montar en bicicleta o jugar al fútbol, eran tiempos difíciles o mejor dicho diferentes, no pude acceder a estudios superiores por varios motivos, sobre todo el económico, esto ocasionó en mi la primera decepción, fue difícil de afrontar, ya que disfrutaba y disfruto con la presencia de un libro, tenerlo entre las manos, poder sentir el olor característico a tinta, a papel, es como un bálsamo para mis sentidos, intenté paliar esta carencia de formas diferentes, realizando un curso a distancia de administrativo, un curso de mecanografía, leyendo y captando toda la información que tenía a mi alcance, incluso cuando nació mi hijo, siendo consciente de que la informática era imprescindible, realice varios curso para aprender lo básico. A propósito de este tema tengo otro relato que os contare más adelante, me gusta escribir, sobre todo poesía, soy una aficionada en este sentido, más que nada por el disfrute que me ocasiona y sencillamente porque me gusta y complace, como cada uno gusta de sus aficiones. Ella sabe esto de mí, por eso se afirmativamente que su comentario… si no sabes escribir, luego no sabemos lo que leemos. Va muy mal intencionado.

18 de Julio

Hoy es uno de los peores días que he afrontado desde que comencé a escribir este diario, estoy en un estado de soledad, aislamiento de todo lo que me rodea, la tristeza y angustia que se desprende de mi interior, como una oleada de humo tóxico, no me dejan hacer nada, aumentando mi mal estar, aparte tengo que luchar contra el mal humor que sufro y manifiesto con mi familia, este hecho desemboca en un sentimiento de culpa , que aumenta la idea de que soy yo, la que estropea todo y que es normal que los demás no me aguanten, este estado me paraliza, de hecho escribir hoy es un reto agotador, la concentración es muy difícil y la sensación de fracaso me tiene sujeta en una tela de araña espesa y pegajosa, me levanto varias veces de mi asiento, paseo pensando en como superar esta angustia, la garganta me duele y la respiración es dificultosa, lloro y por hoy es mi único consuelo, sabiendo que os tengo hay, deseo que mañana pueda ser más amena y pueda seguir sacando de este pozo oscuro todo lo que tengo guardado.

19 de Julio

Hoy estoy firmemente decidida a rebuscar en mi interior y sacar cosas que me son muy difícil de contar, pero el mero hecho de estar sola, de no ver a nadie y sobre todo de no oír mi voz en el relato, como pregonera del eco y resonancia del rumor que me atormenta, sino que serán estas letras silenciosas, las transmisoras de los hechos, me ayuda y reconforta, sobre todo compartir el sufrimiento y daño recibido cuando se es víctima de Mobbing. Es la primera vez que suelto esta palabra, hasta ahora estaba guardada en una caja fuerte y oscura a la que me daba miedo llegar, este es otro hecho que hay que resaltar, el interés de la víctima por ocultar lo que está pasando y por darle otro cariz al asunto, por la razón de que se siente culpable y merecedora de todo lo que le hacen, que el sujeto que le da ese trato vejatorio, solo quiere ayudarle, aunque manifestando en cuanto tiene ocasión, que su categoría profesional es superior, que tiene más formación y que por eso te corrige, no dice la palabra ayuda, ni te corrige para que mejores, no trabaja contigo hombro a hombro con la idea de ayudarte. No, es el más fiero competidor y escudriñador de tus actos para tergiversarlos y dejarte en evidencia, primero es a solas, como tragas y su deseo es no parar, lo intentará delante de tus compañeros, aunque algunos en particular, ya hayan sido testigos de hechos más que desagradables y palabras jocosas hacia mí, pero callan y hace caso omiso a lo que ocurre, y me consta que no es por ignorancia. Esto afecta a la víctima de forma turbadora, se siente sola, se pone nerviosa y crea una fobia al hecho de enfrentar un nuevo día y volver al lugar en el que te sientes tan poca cosa, yo personalmente, cuando entraba por las puertas de mi centro de trabajo perdía el control de mi misma, mis facultades tanto físicas como mentales disminuían considerablemente, era incapaz de tomar decisiones, tan solo porque estaba convencida de que fracasaría, intentaba ocultarlo y aparentar normalidad, pero este estado de angustia me hacía tomar decisiones absurdas, que luego no comprendía como era posible llegar a tomar, algo que favorecía al sujeto practicante del menosprecio hacia mí, le venían de perlas para dar su bofetada. Recuerdo que cuando estábamos solas “ya que la otra persona con la que compartimos tareas tenía libre”, todo lo que habitualmente hacíamos cambiaba por completo, no me dirigía la palabra, era ruda y seca conmigo, no compartía información sobre el trabajo, no íbamos a desayunar juntas como todos los días, ni me esperaba a la hora de la comida, era de manifiesto que ignoraba mi presencia , que todo lo que pudiera hacer o decir le molestaba y así lo dejaba ver, cuando alguien de su agrado venia al lugar donde era habitual estábamos para organizar y hacer nuestras tareas, el menosprecio de ella hacia mí era idéntico, ignorando mi presencia. Recuerdo en una ocasión estando las tres, llegó el encargado del comedor, estaba contento porque se había abierto un nuevo restaurante y todo había salido bien, nos invitó a que fuéramos una noche a cenar, su invitación fue clara y contundente, – estáis la tres invitadas, entonces ella, haciendo alarde de su capacidad para ignorar mi presencia, se dirigió a la otra persona por su nombre y dijo, pongo un nombre al azar para el ejemplo: Eva ya sabes, te han invitado a cenar una noche. entonces muy cortésmente y percatándose de que algo no era normal aclaro el invitan-te: – a las tres, la invitación es para las tres, verdad?, dijo mirándome fijamente y me dirigió una sonrisa cálida, no sé si era comprensión, apoyo, simpatía o simplemente quería que no se diera lugar a malas interpretaciones, yo no mostré lo que sentía en esos momentos , permanecí quieta y ajena a todo, mirando desde una perceptiva irreal, era la única forma que tenía de soportar la situación. Nos quedamos a solas, la persona que practica el menosprecio y la observadora no muestran ningún reparo por lo que acaba de ocurrir y continúan charlando como si yo no estuviera, dejo pasar unos momentos y salgo a tomar el aire, totalmente confundida dudo de todo, incluso de lo que acabo de ver y oír, hasta dudo de mi capacidad de percepción de los hechos que me rodean.

Ahora sé que fue exactamente lo que ocurrió, no tengo la menor duda, otro acto cruel y mezquino hacía mi persona, lo que soy o represento, aunque no consigo acertar el motivo. Pero estoy segura del menosprecio ejercido hacia mi trabajo y a mí, de que me consideraban una intrusa y un estorbo a su lado, como si fuera una usurpadora del lugar que ocupaba y querían dejar claro, que en su castillo no me dejarían pasar. Mientras agotaba mis ideas examinando lo que ocurría buscando una solución, en un estado lloroso y lamentable mantengo una charla con ella, vuelvo a manifestar como me siento, ella reacciona indiferente, se indigna y me dice que si la estoy acusando de hacerme Mobbing, esta palabra me es conocida y decido buscar por internet, la definición que encuentro es exactamente lo que me estaba ocurriendo. Es de esta forma que abro los ojos y comienzo a darme cuenta de lo trascendente que son los hechos, la situación me desborda hasta caer en un estado de angustia y depresión.

Tengo que deciros que me considero una persona fuerte y alegre, de las que se dicen llenan de energía donde están, por lo general gusta mi conversación y siempre doy mi opinión sincera de las cosas, esto me lleva a situaciones difíciles, a que mucha gente no comprenda que simplemente me gusta comunicarme y no es mi deseo llamar la atención. Lo que me hace ser así, no lo sé, soy como soy y no puedo ni quiero cambiar, aunque tengo capacidad, sé que me equivoco muchas veces, aceptando de buen grado una crítica constructiva que considero una ayuda, pero no todo el mundo está dispuesto a ayudarte a mejorar y crecer en el ámbito laboral, será por qué cada uno tiene sus miedos y carencias. Aunque hay que ser justos, y hacer referencia a que hay personas desinteresadas, que te ayudan en el momento difícil, sin pedir nada a cambio.

20 de Julio

Acabo de recibir una llamada telefónica, es una amiga con la que comparto la afición por escribir y leer, tengo que recalcar que es una afición simplemente, ya que recordar este hecho me trae recuerdos difamadores, pasan los días y voy tomando conciencia de lo que me ha ocurrido, aunque es difícil perder la perceptiva que tengo de trabajadora fracasada, negligente y falta de preparación , es evidente que todo lo que he vivido me hace sentir simplemente denigrante, un despojo que no vale nada, la verdad es que por esos motivo estoy muy baja de ánimo y no me atrevo ni a salir a la calle, parece como si tuviera una etiqueta en la frente en la que los demás pudieran leer como me siento, mantengo el secreto a mi familia y amigos, solo mi marido está al corriente de lo que estoy padeciendo por miedo a que no comprendan, y puedan pensar que fui yo la promotora de lo ocurrido, que no he sabido aprovechar la oportunidad, en definitiva mi poca capacidad para enfrentarme con inteligencia a los hechos.

Rumiando y rumiando siempre en lo mismo, llego al principio,” o al que yo considero el principio de todo”, hubo una etapa de acercamiento donde ella se ganó mi confianza, pudo saber muchas cosas de mí, de mis afición a escribir, pintar y mi siempre deseo de aprender y mejorar, luego en este estado de confianza me ofreció un puesto mejor envuelto en un ascenso, todo fueron alabanzas, halagos y hacerme sentir merecedora de lo que me confiaba, no tardé en ver que algo no funcionaba bien, ya que lo normal es que me hubiera presentado a otros departamentos como la nueva responsable, cosa que en ningún momento hizo, claro que al paso de los días quedó de manifiesto por si solo, comienzo a trabajar y automáticamente noto un vacío por parte de ella. De compañeras en la realización de una labor para alcanzar un objetivo común, pasó a ser mi competidora transmitiendo con hechos su postura, yo me resistía a dar luz verde a lo que estaba ocurriendo, por lo que empecé a reprimirlo y seguí actuando como si nada, aunque esto persistía en el tiempo y cada vez era más palpable, la información que me llegaba de las tareas propias que teníamos que realizar en común era poca y tarde, esto me hacía no estar al día en temas importantes, aun siendo ella la ocasionan-te de esto me echaba en cara que no estaba a la altura, si preguntaba me decía que hacia preguntas tontas, daba a entender que no tenía por qué saber esas cosas, yo lo aceptaba, lo que no podía aceptar es que luego me hiciera a mi responsable de la falta de información, incluso haciéndome de menos delante del personal, tanto de mi departamento como de otros, sonreía como lo que era “ una tonta” y me sentía más inútil que nunca, jamás anteriormente había tenido esta visión de mí, ni nadie de mi entorno, siempre he sido una persona despierta y con capacidad para adaptarme a las nuevas situaciones, aunque ella solía decir: no me gustan las listillas que dicen saberlo todo y luego no saben nada. Oír estas palabras en tantas ocasiones llegó a mimarme por dentro, tomé entonces la táctica de hacer lo justo y no anticiparme, pedir consentimiento para todo antes de meter la pata, entonces ella argumentaba: con tanta inútil no sé como funciona la empresa, cada día me sorprendo más, estoy rodeada de inútiles. Y así sucesivamente, en resumidas cuentas que no atinaba, hiciera lo que hiciera estaba mal.

Recuerdo en una ocasión que tuve que atender un pequeño problema con unos clientes a petición de la jefa de recepción, ella estaba atendiendo a otro cliente por lo que no creí necesario interrumpirla, por algo sencillo y simple que podía solucionar yo misma, cuando hice los menesteres oportunos volví al despacho de la jefa de recepción para informarle, estábamos charlando normalmente en una charla coloquial “ ya que nos conocemos desde hace casi 20 años”, ella entró acompañada de la otra compañera y cuando nos vio charlar su cara cambió, era el reflejo de la rabia, no dijeron nada, tomó de la mano a su acompañante apremiándola a salir precipitadamente, como si hubieran sorprendido una escena grotesca, percibí en el momento que algo la había molestado, pero estaba tranquila porque mi comportamiento era el correcto, al terminar me dirigí a la lencería ” para los que no están familiarizados con el tema, es el lugar donde se lava la ropa, plancha y además se realiza la programación y organización de todo el departamento”, al rato vino ella, mi deseo era ignorar el incidente mientras deseaba que a ella también se le hubiera pasado lo que fuera le molestó, pero no fue así, entró sin saludar y abiertamente me dijo.- mañana libro, la miré mientras respondía: bien que haces, todo el mundo tiene que descansar, ella continuó – si porque a mí los días que no libro no me los paga nadie, no es como tú que los cobras y además como veo que ya estás cogiendo carrerilla y que no paras de arreglar cosas con la jefa de recepción, ya te puedes quedar sola, veo que mi presencia no hace falta. Yo me quedé que no sabía que responder, ella estaba furiosa y hacía despliegue de su cada vez peor humor, intente explicarle lo que había ocurrido, que ella estaba ocupada y no creí necesario interrumpirla, me dijo que no le diera escusas, en varias ocasiones me acusó de ocultar información queriendo instalar en el ambiente la duda de mi buena intención, que hacia lo que me daba la gana, que mentía, con ello adornaba el escenario con acusaciones hacia mi actitud en el trabajo. Cuando me pude escabullir pasando desapercibida me escondí y lloré totalmente agobiada.

Reflexiono sobre el sentimiento que todo esto despertaría en ella, si es algo que se le va de control , si es perversidad, deseo de superioridad, ignoro que motivación tuvo para hacer todo lo que hizo, no le encuentro lógica ni sentido, nunca fui su competidora, ni quería ocupar su lugar, si su objetivo era el de hacerme daño por puro placer, sea como sea lo consiguió, haciendo fracasar todos mis planes de futuro, dejándome en evidencia delante de la dirección, a la que en algún momento tendré que explicar que ha pasado, contrastar lo que ella, como superior mío habrá contado, nada que me dejé bien parada !seguro!, pero hay muchos días y el tiempo pone a cada uno en su lugar, con los años se aprende que las decisiones hay que madurarlas, decido no ser una víctima callada, puede que haya llorado, llore, que durante un tiempo sea una mujer insegura y débil, pero !callada! no voy a serlo y animo a todas las personas que puedan leer este diario que saquen fuerzas de donde no las tengan, aunque se rindan por un tiempo, que reflexionen , lloren para desahogar todo el daño que han recibido, que busque ayuda de profesionales y sobre todo que no callen, que no sean víctimas silenciosas, para que todo este dolor no sea en balde, ni demos pie a que continúen con sus practicas hostiles.

Pensar si es pernicioso el trato recibido y si llega a desgastar nuestra autoestima, que cuando estoy escribiendo este diario me siento totalmente insegura, las faltas de ortografía han aumentado, dudo al escribir palabras sencillas y en mi subconsciente resuena un eco silencioso y burlesco que me dice : si no sabes escribir, luego no sabemos lo que leemos.

En otro de mis últimos intentos, ya que su actitud hacia mí cada vez era más grotesca y agresiva, escudriñando mi trabajo como un perro sabueso en una cacería, sintiéndome acechada y acorralada y no sabiendo que hacer ni como solucionar la situación, ya que todos los intentos fueron fallidos, decidí hablar con una superior de las dos, le conté o intente contar “ ya que en esos días mi mente estaba totalmente confusa y en estado de lloriqueo” mi mal estar y lo que estaba ocurriendo, le dije que me era imposible desarrollarme, porque no me daban oportunidad, ella me dijo: tengo entendido que a ti te cuesta mucho el manejo del ordenador. vi que la difamación a la que estaba siendo sometida estaba llegando a puntos más alto y que el daño que intentaba hacerme no era imaginación mía, que era otro paso más de su deseo de hacerme parecer inútil, falta de preparación elemental y analfabeta, el incidente de (no sabes escribir) iba subiendo en el escalafón jerárquico y que el descrédito no cesaría, pedí una reunión de las tres, quería aclarar los malos entendidos, que demostrara las acusaciones que tan gratuitamente estaba lanzando, pero hasta ahora no he tenido la oportunidad, la jerarquía da un rango superior como trabajador y como persona, que las palabras valen según del escalafón que vengan y que a los de abajo nadie nos escucha, que somos unos entes extraños que solo vamos a molestar. Este hecho que parece normal y es aceptado como tal, es tan anulador para la víctima que puede dejarla paralizada, de hecho yo siento que mi ser, a la vez que todos los sentidos que tenemos acompañando al cuerpo físico, están atrapados en una jaula, que hace de cárcel para la víctima, es por esto que más adelante haré un análisis profundo de todo lo que concierne al acoso.

Vuelvo a sentir este ahogo en la garganta, la piel del pecho roja e inflamada, desde hace tiempo tengo una erupción en esta zona que desprende fuego, no es alergia.

21 de Julio

Hoy me despierto con una idea clara en la cabeza, es normal que me extrañe, ya que navego en un mar de dudas, donde la concentración es difícil debido al estrés que padezco, con esto doy paso a un análisis del mismo, con la intensión de aclarar conceptos fundamentales.

No deberíamos confundir el estrés normal, debido al dinamismo diario y al esfuerzo ocasionado por motivo de realizar nuestro trabajo, con el estrés ocasionado por el acoso laboral, mientras que el primero puede ser bueno y nos mantiene en un estado de rendimiento en el que sacamos nuestras mejores dotes para realizar la tarea encomendada, está claro que el ser humano “y en su faceta profesional no podría ser menos”, debe sacar todo su dinamismo y energía para desarrollarse mejor y estar alerta en las ocasiones decisivas e importantes, todos sabemos que un trabajador dormido y despreocupado pocas posibilidades tiene de realizar con éxito sus tareas. Bueno esto es un estrés digamos-lo de algunas maneras saludable, el amigo que nos ayuda a rendir y estar avispados ante lo que pasa a nuestro alrededor. El otro estrés, el ocasionado por el acoso en el trabajo es otra cosa diferente, ya que este estrés es producido por una conducta abusiva y prolongada que se vale de: gestos, palabras, comportamientos y actitud inapropiados, comentarios innecesarios y fuera de lugar” que lo único que intentan es menospreciar a la persona o personas de que son objeto, esto produce un daño psíquico y construye una trama de falsedades que envuelven a la víctima, que puede llegar a poner en peligro su trabajo, quien lo sufren llegan a un estado de inestabilidad que le es difícil mantener su imagen.

Este tema es más común y doloroso de lo que parece, aunque cada vez las víctimas tienden más a revelarse contra este acoso, también es verdad que cuanto más sofisticada y más inteligente es nuestra sociedad, más perversas y difíciles de detectar son las agresiones, digamos que este tipo de hechos se comportan como un virus, que al ser descubierto y tratado con antibiótico, muta automáticamente, teniendo que volver a empezar todo el estudio de nuevo. Aunque un virus nos pueda parecer complejo, más complejo es el ser humano dotado de una mente inexplorada.

De todas formas este sofisticado avance cultural que favorece el desarrollo de un complejo psíquico, es simplemente la mutación de ese virus, trasportados a los orígenes primarios y primitivos, siempre a existido este tipo de abuso tanto en lo laboral como en lo social, pero ahora con el avance de la tecnología y más amplio conocimiento psicológico de lo que nos rodea, la víctima cuenta con medios avanzados para defenderse, algo impensable hace unos años.

22 de Julio

Son las cuatro de la mañana que comienzo a escribir, duermo cada vez menos , la tranquilidad que esperaba alcanzar con el paso de los días no la consigo, esto hace que mi angustia y desespero aumente, mantengo una larga charla con mi marido, la única persona con la que hablo del tema, él intenta animarme aunque hay cosas que no consigue comprender del todo, tiene buena voluntad, dice que solo le interesa que esté bien, me pregunta que es lo que necesito para estar bien, le contesto que no lo sé, oculto el terror que hay en mi interior al no saber como recuperar la perdida de mi imagen profesional, al hecho de sentirme fracasada, este pensamiento me atormenta hasta el punto de no poder dormir vagando como un zombi por la casa, la imagen de la duda dañina me acompaña, queriendo romper la imagen de mujer responsable conocedora de sus obligaciones.

Una de las cosas que siempre he tenido presente, es el derecho que todos tenemos a expresar su opinión. La primera vez que lo hice acudí a ella con un miedo dudoso, recuerdo que no podía contener el llanto, pero aun así conseguí decirle lo que pensaba y sentía, ella no le dio la menor importancia, me dijo que lo único que pretendía era aconsejarme para completar mi formación, recalco que ella era la gobernanta, que la otra persona que forma parte del equipo era supervisora consolidad, mientras yo era supervisora en prácticas, dejó claro la jerarquía que ella había estipulado, siendo yo la última en llegar tenía que aceptarlo, daba por sentado que no había otro camino, que tendría que pasar por el aro de su desdén si no quería perder la oportunidad, esa fue mi intensión desde luego, pero no pude soportarlo, mi estado era penoso, no cesaba de llorar, parecía como si estuviera perdiendo el juicio y la compostura , cada vez me es más difícil reaccionar en el estado de confusión al que estoy sometida, hay veces que no sé lo que hago, pierdo la memoria cuando voy a buscar algo a la nevera, me sorprendo con la ropa sucia abriendo cajones de la cocina, guardo cosas que me son imposible encontrar, en definitiva hay momentos en que me comporto como una autómata, mientras esto ocurre mi mente vaga perdida. En este estado el mero hecho de tener que tomar una decisión es angustiante, por el temor que tengo a equivocarme y al reproche seguido, terror a hacer cosas por si las hago mal, pánico a hacer algo que me deje en ridículo, por eso todavía no salgo de casa si no voy acompañada y el único lugar donde me siento segura es en ella, me aferro a sus paredes como si tuvieran el bálsamo que me devuelve la tranquilidad, tengo que aclarar que nunca me había sentido de esta forma, aun así hay un punto de luz en mi cerebro que dice !voy a superarlo!, pero este padecimiento es como un duelo, cuando sufres la perdida de una persona cercana se inicia este duelo dolor, y sensación de pérdida, para recuperarse tiene que pasar un tiempo, en el que el individuo debe tomar conciencia de lo ocurrido, aceptarlo y después superarlo. Así pues, siento que he sufrido la pérdida de mi identidad, me siento insegura por temor a la crítica y el rechazo, por eso me considero en estado de duelo y hasta que no pueda aceptar lo ocurrido, llegar a comprender, no podré superarlo y como en un duelo llevará su tiempo. Necesito vivir este dolor con el mero deseo de superarlo y vencerlo, no tengo ni idea de como lo voy hacer, como voy a recomponer mi imagen menospreciada, de que forma voy a mostrar el daño sufrido, además tengo miedo de complicar las cosas, de que me tomen como una “trabajadora problemática”, esa puede ser mi recompensa por tantos años de lealtad, llega una persona y sin saber por qué te hace añicos tu pasado y futuro profesional. Ella se considera “una profesional con formación cualificad”, y a mí ¿qué me considera?, ¿será consciente del daño que me ha hecho?, ¿podrá algún día explicarme por qué?, sentirá algún regomello cuando piense a la situación que me ha llevado, o lo considerara como un triunfo y una re-afirmación de su profesionalidad, ¿dormirá por las noches?, o le pasara como a mí que las paso en vela y angustiada.

Son las 6 AM, mañana seguiré reflexionando sobre lo que pienso de los acosadores.

23 de Julio

Hace solo unas horas que deje este diario, he dormido un poco vencida por el cansancio, como ya os adelanté seguiré analizando “siempre desde mi punto de vista, claro está”, y basándome en mi experiencia, la personalidad y perfil psicológico, además de finalidad que persigue el acosador, aunque no soy psiquiatra ni psicóloga, lo he sufrido en mis propias carnes y quiero compartir lo que siento con vosotros.

La falta de respeto mediante el menosprecio de un superior, repetida y atentando a la dignidad del trabajador subordinado, creando una relación laboral basada (en la ley del más fuerte) puede tener varios motivos.

1º- que haya un entramado desde la dirección de la empresa, utilizando este método de acoso y derribo hacia sus trabajadores o un trabajador en concreto, para animarle a dejar la empresa, por motivos económicos, de cambio etc., creo que no es mi caso y que la empresa no sabe lo que está ocurriendo, ni conmigo ni con otros miembros del departamento, que me costa han sufrido y están sufriendo este acoso, enmascarado en la corrección y mejor funcionamiento del mismo, si lo exponemos de esta forma disfrazando el ataque, habrá que indagar en los hecho para ver el destrozo ocasionado, ya que el acosador defiende alcanzar una mejora y mayor rendimiento, pero lo único que consigue es destruir su equipo.

2º- Cabe pensar llegado a este término, que sea simplemente una persona de carácter perverso, ya que según charlas mantenidas con personal cualificado en psiquiatría, este tipo de sujeto existe, habiendo en ellos quien siente deseos de apocar, amedrentar, intimidar y reducir emocionalmente a su víctima por el mero hecho de eliminarlas de la organización y satisfacer su necesidad insaciable de agredir, controlar y disminuir, que exige su carácter hostigador, para ello no dudara en manipular información para provocar errores que luego achacará a la víctima, y de esta forma acusarle de negligente “ ya os he contado anteriormente mi caso y yo he sido acusada de negligente, justamente utilizando esta fórmula por parte de mi acosador”, por eso os digo: que aunque yo misma me estoy alarmando con lo que he escrito, sé que es totalmente cierto, que esto ocurre y me reafirmo en lo que digo, no deseo hacer dramatismo pero realmente es así aunque es difícil de demostrar, por lo que cuando alguna víctima se decide a contar lo que le ocurre, fácilmente puede ser acusada de exagerada o teatrera, sobre todo según en el sector que se maneje esta información, simplemente el apoyo de la familia y el personal médico cualificado son los que pueden ayudar y prestar los primeros auxilios, haciendo con ello que la víctima tenga que desaparecer durante algún tiempo de su ámbito laboral, facilitando este hecho todo tipo de críticas y descrédito, agravando con ello el mal estado y daño ya recibido, como es mi caso.

Bueno no quiero salirme del tema de hoy y voy a seguir indagando en la perversidad del acosador, que como se suele decir coloquial-mente, es un lobo con piel de cordero

ya que primero te muestra su cara amable y su carácter compresivo, incluso llega a recalcar tus valores como trabajador y capacidad para realizar tareas más cualificadas, incluso prometiendo y facilitando algún tipo de ascenso para atrapar a la víctima y poder destruirla, ya en esta situación pasa a la acción con pequeños gestos sutiles, como algún descaro o desdén, creando confusión en la víctima, que está atrapada entre la necesidad económica, fidelidad a su trabajo y su deseo de no romper el vínculo creado, de esta forma la víctima entra cada vez más en las redes del hostigador, primero piensa que lo que ocurre es causa de su pensamiento, que no sabe comprender y agradecer el bien que hacen por él o ella, creando de esta forma referencia y modelo en el acosador, y albergando en su fuero interno el deseo de que esta situación pasé, diciéndose así mismo que no es tan grave, que hay que aguantar, que todo tiene un precio, aquí llegamos al punto en que el acosado pierde su voluntad de razonar y la verdadera perspectiva de lo que busca, desea y se le está ofreciendo, en este estado se queda hasta que decide poner fin a la situación. Cuando manifiesta su mal estar, suele ser primero al acosador de forma respetuosa y dudosa, incluso entre llanto, este estado da a su acosador lo que desea, autoestima y certeza de que lo está haciendo bien, seguridad y ego del hostigador aumenta bajando la del acosado, a continuación y como siempre valiéndose de su superioridad jerárquica y su autoestima aumentada, pasa a acusar a la víctima de ser la provocadora de la situación, poniendo en tela de juicio su buen hacer para con ella y su falta de capacidad para adaptarse a la nueva situación, haciendo comentarios como: yo soy una profesional con formación cualificada y llevo 20 años de experiencia, tu sabrás que formación tienes?, esto es así. “y entre bambalinas deja caer en un mensaje subliminal, porque puedo y eso es lo que hay”. Si intento aclarar algún mal entendido o aportar mis ideas, dice: no necesito excusas y no cambies las cosas, no te hagas la víctima. Con lo que este primer contacto te deja en peor situación de la que estabas anteriormente, aumentando el desconsiento y deterioro de la víctima y poniendo la situación peor de lo que estaba, porque si antes consideraba que no había motivo, a partir de ese momento la víctima desarrolla un estado de culpabilidad por lo que se siente merecedora de todo lo que le ocurre, lo volverá a intentar más adelante, cuando se da cuenta que este tren no va a parar y que a su paso la destruirá, en este momento no ve fin ni salida para su situación. Llegado a este punto iré planteando el nuevo escenario al que se enfrenta la víctima, siempre bajo mi visión y vivencia propia.

24 de Julio

Como es de costumbre en mí, por tenacidad y esfuerzo por comprender lo que me ha pasado y por qué, después de analizar mi situación, llegado al punto que no tenía control de los hechos que acontecían, solo quedaba el camino de salir de sus redes. Continuo con el perfil del acosador, siempre bajo mi estricta y personal opinión, seré lo más objetiva posible pero tener claro que os diré lo que pienso.

He hablado mucho de la víctima, de lo que sufre, de la situación a la que llega al ser sometida al acoso, ahora os diré lo que pienso de estas personas hostigadoras que por su carácter y naturaleza, quizá por vivencias o traumas pasadas no sabe relacionarse de otra forma, sino es con el asedio constante a la víctima escogida.

Digo escogida, pero no se exactamente si es así o es el azar quien las pones en su camino, ya que una de las características destacables del acosador es su encantadora y superficial personalidad, es de esta forma que se acerca a la víctima, escondiendo su verdadera personalidad y su verdadero fin.

Es mentiroso, modificando como si de una escultura se tratara la verdad, con el fin de moldearla a su antojo, utilizándola para su causa cuando le sea necesario.

Es vengativo, por lo que necesita controlar todo lo que sucede a su alrededor y como hemos dicho anteriormente mentiroso, dos factores peligrosos a la hora de tratar con ellos, y además es desconfiado debido a su baja autoestima. Aunque aparenta seguridad y presume de ella “yo soy una profesional con formación cualificada” frase que no deja de repetir, y por aquello que se dice “dime de lo que presumes y te diré de lo que careces”, quizá en el fondo solo quiera ocultar carencias y falta de autoestima escondida en el subconsciente.

Otro de los factores relevantes de estos sujetos es su crítica constante a los más débiles y destacar sus fallos, ya que estas críticas son siempre destructivas y no aportan soluciones validas, sino más bien su deseo de enredar, por lo que no suelen ser aceptadas por completo en forma y modo, cosa que las enfurece porque no se pueden salir con sus deseos y no llegan a ser los dioses salvadores, tiene que lidiar con eso que provoca su baja autoestima y su frustración morbosa. A la vez son personajes incapaces de hacer auto-critica, considerando siempre que llevan la razón y conocen la verdad, que si sus superiores le hicieran caso todo funcionaria mejor para le empresa, “propone despidos” como medida de escarmiento, piensa que esta es la clave para mejorar el departamento, por lo que esconden una gran rabia y resentimiento en su interior, que vuelve a provocar su perversidad, que siente placer al ver a otro sufrir y humillado, llegando a disfrutar del dolor del otro, no siente remordimientos, es cruel y no le importa la víctima, no siente culpa y disfruta con el daño que ocasiona.

Otra característica de estos sujetos es la falta de empatía, no tiene capacidad para ponerse en la piel de prójimo, queriendo convencer de que lo hace por el bien laboral del otro.

Bajo todas características, suele esconderse una personalidad patológica, con trastorno di-social, añadido a un sentido excesivo de grandiosidad, se creen especiales, desconfía del entorno y resto de compañeros de su mismo estatus, creando una competición desconfiada e infundada hacia ellos, son egocentristas, por lo que se creen en total conocimiento de la verdad y de como hay que hacer las cosas, dando continuamente consejos en este sentido, consejos que no siempre son aceptados por lo que aumenta su frustración, “estoy hablando de como se relaciona con personas de su mismo estatus dentro de la empresa”, es una persona fría e exigente a la hora de analizar el trabajo y logros laborales de los demás y achacan las dificultades a la poca preparación profesional que hay dentro de la empresa, mientras que no duda culpar a sus subordinados de sus propios fracasos. Suelen ser personas con una vida social vacía y poco satisfactoria, por lo que utilizan el campo laboral para satisfacer su deseo de notoriedad y de influir en los demás.

25 de Julio

La vida es peligrosa. No por las personas que hacen el mal, sino por las que se sientan y ven lo que les pasa.”

Esta famosa frase de Albert Einstein, servirá de base para mi siguiente análisis.

Después del paseo por la personalidad del acosador y de como se relaciona con la víctima y su entorno, quiero hablaros de otro tipo de personaje silencioso y cómplice, ya que en mi caso esta figura jugó un papel muy importante dado que estaba al día y presenciaba la mayor parte del acoso y abuso que he sufrido y siempre era eso, una presencia silenciosa que hacia como si no pasara nada.

Este tipo de espectador es más común de lo que nos creemos, es el soporte en el que se sostiene el acosador, el testigo silencioso que le dará la razón, bien por el miedo a ser la siguiente víctima o bien por ver la oportunidad de aprovechar la ocasión para su beneficio, también se da el caso de que sutilmente el acosador prometa beneficios al silencioso presente y este calibre la oportunidad que se le ofrece simplemente por no hacer nada, pero esto es un error ya que está implicado y es cómplice del acoso, avala la manipulación de la verdad y se ofrece como testigo para paralizar más a la víctima que en algún momento espera su ayuda, y se desvanece cuando ve que este no hace nada o incluso da razón al acosador, hablando con sus mismas palabras y avalando sus hechos, convirtiéndose en cómplice silencioso y moral del trato injusto y cruel al que es sometida la víctima. Ejemplos.

1º- no habla nunca a favor de la víctima.

2º- no intenta un acercamiento ni pone en práctica ningún tipo de ayuda.

3º- se limita a decir que no puede hacer nada.

4º- manifiesta su afinidad con el acosador, siendo su confidente.

De esta forma la víctima se encuentra sola y pierde contacto con la realidad, no sabe lo que hablan a sus espaldas, aunque lo percibe en hechos y miradas. Son tan responsables del acoso como el propio acosador, mostrando la misma falta de empatía y comprensión que este, no les importa el estado de angustia, desesperación, la pérdida de imagen en la empresa de su compañero y sobre todo le da igual el resultado fatal que este tema pudiera ocasionar, ya que es bien sabido que este tipo de abusos ejercido hacia las personas, llegan a dañarlas hasta el punto del suicidio, avalando el hecho de que tenemos noticias de estos casos, para mí son los acosadores encubiertos, los que utilizan cualquier cosa que les pudiera beneficiar, depredadores de ocasiones y espectadores sin escrúpulos del dolor ajeno, creando con esta conducta su propia trampa, ya que se convierte a la vez en víctima del hostigador protegido, que no para de mandarle mensajes encubiertos de como tiene que comportarse para no perder sus favores. Estoy completamente segura del análisis de la situación que rodeó mi acoso, que esta persona esta prisionera en su propia cárcel, la que creía se tejía para otros ahora es suya y sufre la misma angustia y abuso de autoridad que sufrí yo, antes de decir no, ella no lo dirá porque espera la recompensa ofrecida y seguirá en este estado de incertidumbre todo el tiempo que el hostigador quiera, pudiendo pasar a ser un juguete usado en cualquier momento y siempre con el miedo de no agradar, no se liberara de sus cadenas porque en definitiva es más débil que la víctima , no ofrece ninguna resistencia y cede a todas sus exigencias. Por el contrario, la víctima atrae la atención del hostigador porque tiene algo que este desea para si. No olvidemos que hablamos de sujetos con carencias emociones, personas fracasadas y vacías en su interior, sin una estructura familiar y emocional que les satisfaga verdaderamente, por lo que les atrae y a la vez rechazan de sus víctimas su capacidad de empatía y optimismo, su facilidad de mezclarse con el entornos, le molesta su fuerza y magnetismo espiritual, algo de lo que ellos carecen. Con esto quiero romper el falso tópico de que las víctimas son débiles, pusilánimes, si fuera así no tendrían ningún atractivo para el depredador acosador, si no tuvieran estas víctimas algo verdaderamente preciado y de lo que ellos carecen, no intentarían romperlo y regocijarse con ello.

26 de Julio

Continuando y a la vez avanzando en el tema que quiero relataros en este diario, hoy y en realidad desde hace algún tiempo, no dejo de hacerme la misma pregunta.

Que limite debe tener nuestro aguante y cuando decir… No? La pregunta creo que es clave, pienso que cada uno marcará sus propios límites y tendrá su escalera de prioridades, la mía es muy sencilla, no puedo dejar de ser quien soy, no cambiaré ni uno solo de mis actos si no van con mi forma de ser y de pensar, todos tenemos un precio, pero a mí todavía no me han ofrecido lo suficiente para que renuncie a ser como soy, creo que no hay recompensa satisfactoria que pueda llevar al individuo a vender su “ alma al diablo”, por decirlo de alguna forma, y esto sucede cuando dejas de actuar y de pensar con el solo deseo de agradar a otro, no viviendo para tu objetivo sino para el del otro, la esencia del ser queda anulada y pasamos a ser algo inanimado, una marioneta sin vida propia que se mueve al ritmo que le marcan, no puedo menos que sentir pena de estas personas perdidas en su propia trampa. Ahora pasaré a desojar una visión más amplia del tema, en el que iré mostrando varios aspectos y tonos de la personalidad en este ámbito.

El ser humano comienza su aprendizaje desde el momento de su alumbramiento, en este mismo instante se establecen los lazos que lo unen al mundo nuevo que le rodea, se fija en todo lo que sucede, tanto la figura materna como paterna son fundamentales, de igual forma el entorno en el que se mueve, comienza de este modo el aprendizaje y el desarrollo de su intelecto, basándose en estos primeros impulso a la hora de accionar, es decir, tomar decisiones y transmitir a sus sentidos lo que percibe desde fuera, basándose en el entorno cercano forma una línea de comunicación con la que comienza a descubrir conceptos como : el bien, el mal, el dolor, empatía con lo que le rodea y equilibrio de los valores, es en este momento que se define como individuo independiente, basándose en lo que le llega del entorno en que se mueve, es por ello que cada ser humano es único, y como se suele decir no hay dos personas iguales, si bien es bastante reconocido que hay patrones de personalidad, igual que si de trajes a medida se trataran. Por todo esto es que cada uno ve las cosas a su manera, y de la misma forma que un individuo puede ver un objeto o paisaje bonito y tranquilizador, otro puede ver el mismo objeto o paisaje algo irritante que amenaza la estructura de su esquema, hay quien convive con esto y hay quien simplemente quieren apartarlo de su vida, para de esta forma borrar los sentimientos de frustración o miedo que pudieran ocasionarle. Ahora imaginemos que lo que molesta o produce este tipo de temor o frustración es otra persona o sujeto, con el que tiene que convivir, de esta forma se abre una amplia gama complicada de conductas que voy a analizar, como siempre bajo mi visión personal y vivencia.

Si un sujeto ávido de poder y egocéntrico, con una escala de valores en los que prioriza el poder, la fuerza de la autoridad y el control, puede sentirse amenazado por lo expuesto anteriormente, en una sociedad que entiende competitiva y amenazadora de su estatus, comenzara a maquinar la forma de quitarse esta amenaza de encima, comienza el principio del Mobbing, con el solo deseo de ejercer su autoridad y mantener su posición que cree en peligro, su víctima será el objeto o paisaje antes descrito, que le muestra alguna carencia o temor escondido es su subconsciente, se dejará llevar por estos instintos, cuando vaya confeccionando su plan sentirá placer al verse a salvo de su amenaza imaginaria, hablar con ellos y mostrarles otra visión es muy difícil, no entrará en razones, aumentando de esta forma su rabia y acelerando su plan. Desde luego hablamos de personas perturbadas con trastornos de personalidad, que yo prefiero pensar no son conscientes del daño que hacen, no concibo un ser humano con maldad consciente y premeditada, habiendo estudios que demuestran todo lo contrario, aun yo, y viéndome en este trance, prefiero pensar que el ser humano es bueno por naturaleza, llevo esta reflexión a un rincón de mi memoria donde almaceno lo vivido y aprendido en mis años de vida.

Voy a retomar el rumbo continuando el tema, ¿cuándo decir no? Y la importancia de la escala de valores que yo interpreto de esta forma.

1º libertad, solidaridad y respeto.

2º Tolerancia, honestidad.

3º generosidad y conciencia del ser como individuo único y dotado de valores humanos pertenecientes a la persona, dotado de capacidad para ejercer el bien o el mal.

4º Responsabilidad con respecto a todo lo que produce y ocasionan nuestros actos, como sensores que interactúan con los demás seres que nos rodean.

Como podéis observar mi escala de valores me lleva a “decir no”, cuando la libertad, honestidad y el respeto hacia lo que nos rodea es amenazado.

Es claro que el acosador no conoce para nada esta escala de valores, que en la suya no entra el renunciar a su objetivo por el bien común, ni que el sufrimiento ajeno le hará cambiar su actitud, que no reconsidera el daño que sus actos puedan ocasionar en el entorno, comportándose como un ciclón que arrasa todo a su paso.

2 de Agosto

Como podréis observar hay un salto en el calendario, llevo unos días en un trance que definiría como una paralización de mi estado de ánimo, hay veces que pierdo las fuerzas y me dan ganas de abandonarlo todo, me pregunto si merece la pena seguir luchando y si servirá de algo, este pensamiento me envuelve en un aislamiento triste-melancólico, aumentando con ello mi angustia, mientras me adentro en una sala alargada y oscura llena de lágrimas, prefiero pensar que es transitorio, que mi fuerza y energía volverán a superar esta etapa de desconsiento y emociones ante-puestas.

En el estado de perdida en el que me encuentro y del que no consigo encontrar la salida, o mejor dicho una salida satisfactoria en la que se reponga mi honor como trabajadora y venza la dificultad para demostrar este tipo de daño y agresiones, (que me costa es sufrido por muchos trabajadores), hasta que esta herida no cure, no podré vivir en paz y tranquila.

Hablare de la ansiedad a la que llega una persona cuando no consigue alcanzar lo que le ofrecen, cuando estando capacitada y teniendo el deseo determinado de hacerlo, le es arrebatada la oportunidad, poniéndole una barrera en el camino que le es imposible franquear, lo intenta , busca alternativas pero le vuelven a levantar una barrera y otra, hasta el punto de tener que abandonar y huir de esta situación de la que llegas a sentirte culpable, ante la incapacidad de resolver y encontrar una salida, abandonas abatida, destrozada, en un estado de ansiedad y depresión del que no eres consciente que has llegado, y simplemente has sido objeto de Mobbing, por parte de un superior que guarda en su interior sus frustraciones como persona y trabajador, entorpeciendo el ritmo y la buena disposición de los trabajadores a su cargo con sus prácticas pecaminosas y ruines, con la única intensión de satisfacer su ego y deseo de superioridad que no es capaz de satisfacer de otra forma, con ello lleva al sus subordinados a un estado de desánimo y des-motivación, creando un ambiente laboral insano y perjudicial para los trabajadores, ocasionando con ello perdidas a la empresa, ya que ejerce su poder de forma arbitraria y vejatoria hacia sus subordinados, descargando en ellos sus propios conflictos internos, impulsos y pensamientos en general frustrados.

Volvemos de esta forma una y otra vez al mismo esquema de persona acosadora, frustrada y perversa, que descarga su rabia contenida de la única forma que le es posible, haciendo de sus subordinados el reflejo de ella misma.

Llegados a este punto me parece interesante indagar en el motivo que lleva a esta persona acosadora a querer hacer sentir a los demás el dolor que siente ante su baja autoestima, que vuelve a aflorar al no ver sus deseos satisfechos, ejemplo: la empresa no le acepta los despidos improcedentes que plantea, no le permite que niegue permisos justificados, no acosa a los trabajadores en baja laboral: en definitiva, no avalan su carácter dictador de la forma que quisiera. Por lo que se impone donde su estatus es superior al resto, simplemente estamos hablando de una persona insegura, narcisista y abusadora por naturaleza y vivencias pasadas, a la que no le importa hacer el daño que tal vez, ella misma sufrió en algún momento de su vida, esto nos lleva también a una persona resentida con su entorno, incapaz de construir nada en beneficio de todos, incapaz de compartir objetivos, en definitiva incapaz de mejorar un equipo, ya que no se considera equipo y si se ve como un ser superior en la escala profesional “ soy una profesional con formación cualificada”, repite una y otra vez buscando reafirmase en su estatus superior, por ello no dudara en llevar rumores, mentiras maliciosas como “ le cuesta mucho el manejo del ordenador” con el fin de desacreditar a una persona, simplemente alimenta su deseo de desprestigiar. “ yo soy los ojos de ……”, no dudara en hacer saber que cuenta y distorsiona todo lo que ve y oye, como una advertencia y re-afirmación de su poder, dejando en evidencia el tipo de persona que es. También es cierto que no todo el mundo es capaz de ver a través de este velo de sutilezas, pero aunque no todo el mundo puede verlo, si llega a todos el sentimiento y la intuición de que es así, creando un sentimiento común hacia este tipo de sujetos, que no dudan en descargar su frustración, errores y rabia en otros, a los que atribuye su propio impulso y deseos fracasados.

Ni que decir tiene que este tipo de individuos, en situación de manejar y organizar equipos de trabajo, provocara situaciones conflictivas y llevara a sus subordinados a vivir en un auténtico estado de sitio, que les provocará estrés y angustia, poniendo en dificultades el objetivo a conseguir, de esta situación salen dos perdedores.

1º el trabajador que no podrá realizar su labor satisfactoriamente, llegando con ello a un estado de insatisfacción.

2º la empresa propiamente dicho, ya que no vera alcanzados su objetivos, llegando con ello a perder potencial y tener pérdidas a corto y largo plazo.

Y todo esto simple y llanamente, porque la empresa deposita sus logros en la persona equivocada, siendo también culpable de no vigilar de cerca la forma y los medios que se utilizan para conseguir objetivos, entrando los dirigentes en un estado de comodidad y espera de resultados, como si de una fruta madura caída de un árbol se tratara.

Antes de alejarnos de este tema, ya que he hablado de rasgos narcisistas que manifiestan los acosadores, quiero hacer un inciso para aclarar porqué.

Narcisista: persona que cuida en exceso su aspecto físico o que tiene un alto concepto de sí mismo.

No es la definición que esperamos de un carácter acosador, pero si tiramos de la madeja que envuelve los hilos, llegamos a un punto interesante derivado del narcisismo.

Megalomanía o trastorno narcisista de la personalidad, no voy a entrar en como un sujeto llega a desarrollar este tipo de trastorno pero si como afecta a su personalidad y a los que conviven con ellos.

El padecimiento de este trastorno lleva a baja autoestima (vemos como este concepto es la base de todo), que a veces es manifestado de esta forma y otras se disfraza de alta autoestima, los que eligen esta última fórmula para manifestarse en la sociedad, simplemente se ponen una máscara para esconder lo que de verdad siente,( baja autoestima). Estamos siempre ante un sujeto de estas característica! Que no se nos olvide!, Estos sujetos con trastorno narcisista de la personalidad, buscan constantemente la auto-gratificación, demostrando un sentido de grandiosidad y auto-importancia, con una falta aguda de empatía, con delirios de poder con lo que intenta esconder su carácter negativo, esta inseguridad les lleva a mostrarse agresivo ante los demás como mecanismo de defensa. No es necesario para agredir: gritar, ni utilizar la fuerza física o violencia propiamente dicho, hay una forma de agredir sutilmente, como ya recuerdo haber contado: gestos, difamación, menosprecio, ignorancia de otro trabajador para que se sienta fuera de lugar, si hablamos de un jefe, no admitir como bueno ningún trabajo realizado. Este tipo de personas Megalómanas tienden a comportarse de forma combativa y provocadora, sobre todo cuando no recibe el nivel de admiración que cree se merece, son incapaces de escuchar ni de dar importancia al sufrimiento ajeno, siendo muy difícil convivir con ellos tanto a nivel profesional como personal.

3 de Agosto

Llegando a este recodo del camino, vemos que lo que comenzó con un simple rechazo , zancadillas o Mobbing simplemente dicho, toma cuerpo, de manera que va creciendo en el entorno de tal modo que afecta a todo el ámbito cercano, no es solo el daño que el Mobbing puede hacer a una persona, es también ,el entramado que crea y como afecta en rededor, hoy me dedicare a indagar y averiguar hasta que punto es doloso y perjudicial , afectando al engranaje laboral en el que nos vemos obligados a movernos. Desde ahora dejare a un lado a la víctima como ser aislado y me dedicare a hablar de los efectos en ámbito general, dentro del tejido de la empresa.

Como podemos reconocer a un jefe toxico? Si, por el mero hecho de ser jefe no tiene por qué ser un ciudadano ejemplar, es simplemente un individuo como todos, con virtudes y defectos, aunque nos cueste creerlo existen ,y el que nunca ha tenido el azar de encontrarse con uno, se puede dar por contento, ya que el destino no lo somete a la dura prueba de tener que convivir con alguien de estas características, peor si es un superior directo, el que te da órdenes, al que tienes que rendir cuentas y tiene que aprobar lo que haces.

Bueno vamos a indagar un poco en el comportamiento del jefe toxico, como afecta negativamente al departamento que dirige.

1º Contamina el ambiente, derramando dudas y recelos, haciendo comentarios jocosos de las carencias del equipo y como le cuesta sacar rendimiento al personal que tiene a su cargo, ya que según él, no son profesionales, manifiesta claramente que no se explica ,como la empresa ha llegado a mantenerlos durante tantos años a su servicio. Omite el detalle, de que es personal que lleva décadas en la empresa y ha demostrado su fidelidad y validez en su puesto durante este tiempo, también se le olvida que la empresa lleva funcionando años y siempre ha obtenidos unos objetivos satisfactorios “los que este nuevo jefe no ha logrado mejorar”, se queja continuamente minando con ello el departamento a su cargo, pero no logra mejorar en calidad, eso sí, culpando siempre a sus subordinados. Y ahora hablo en nombre propio, si yo fuera directivo de la empresa, me preguntaría como este jefe tan altivo y preparado no resuelve de una vez los problemas del departamento, y simplemente se dedica a detectarlos y esparcirlos, creando con ello un ambiente enrarecido y penoso. Si yo fuera su superior le pediría con sutileza que dejara esas prácticas y que se dedicara más a animar al equipo y desarrollar sus cualidades, a corregir los errores en lugar de resaltarlos.

Recuerdo en una ocasión, estando reunida con los altos directivos de la empresa, estando mi jefa también presente, estos manifestaron su mal estar al no conseguir mejorar el departamento, destacan que aunque con esfuerzo otros departamentos han mejorado, pero el nuestro no sobre pasa los objetivos y no se explican por qué, yo no di respuesta ya que no me tocaba a mi responder, mi jefa tampoco la dio.

2º no da valor al trabajo de los demás y no tiene en cuenta la opinión del equipo, no escucha y siempre está buscando culpables. Impone su criterio, no duda en intimidar y en utilizar malas formas con una actitud pasivo-agresiva a través de comentarios sutiles, con los que infravalora a la persona o personas que tiene en frente, ignorándolos de forma dañina e intimidatoria.

3º se atribuye los méritos del trabajo que ha realizado el equipo, al que siempre echa la culpa de los errores.

4º No comparte información y no es transparente con su equipo, no les da órdenes claras para realizar las tareas, pero luego reclama si no se ha hecho de una manera específica, por lo que es imposible acertar, con esta actitud lleva a sus subordinados a un estado de angustia y desconfianza que dificulta la realización de las tareas más simples, no hay cercanía, ni tiene empatía hacia sus subordinados.

5º Tengo que hacer hincapié en lo que voy a comentar ahora, y os pido que lo tengáis en cuenta a la hora de sacar conclusiones de este diario.

El jefe, no es toxico simplemente por desarrollar su papel, exigir rendimiento, delegar tareas y dirigir un proyecto, no estar de acuerdo con tu jefe no quiere decir que sea toxico. El jefe toxico es aquel que he descrito anteriormente y trata de forma abusiva a sus empleados hasta el punto de perjudicarlos psicológica mente, ignorándolos como seres humanos.

Ahora os contaré como seria para mí el jefe ideal.

Por supuesto todo lo contrario al descrito anteriormente. Será una persona carismática, segura, involucrado en alcanzar los objetivos de la empresa “ no sus propios objetivos y logros”, que transmita a sus subordinados el entusiasmo para alcanzar los mismos, que los esplique de forma clara para que todos puedan saber lo que buscan conseguir, con ello dará confianza y ayudara a que cada uno pueda tomar las decisiones correctas, hará saber que él solo no puede conseguirlo y que cuenta con cada uno de ellos para lograrlo, buscara la opinión de todos mediante charlas en las que cada uno pueda dar sus ideas, distribuirá las tareas y funciones buscando siempre a la persona que mejor encaje en cada perfil, luego dejará espacio para que cada uno se ponga en marcha y comience su trabajo, supervisará sin interferir continuamente en cada por menor y solo intervendrá en caso necesario o cuando el alcance del objetivo se ponga en duda, alabará los logros del equipo con sus superiores y no se atribuirá todo el mérito. De esta forma cada miembro del equipo se sentirá importante, aun los más tediosos darán lo mejor de sí, aunque sea por aquello del amor propio, ya que nadie quiere ser menos ni defraudar la confianza que han puesto en nosotros, de esta forma, sin estar continuamente machacando ni interfiriendo, se logrará el máximo rendimiento de todo el personal. El jefe está para trazar los objetivos, dar las directrices y poner los medios, y por supuesto velar para que el objetivo se alcance, corrigiendo lo que crea oportuno, pero aclarando el motivo y demostrando que es necesario, y no simplemente decir “ no puedo confiar en nadie, aquí no hay ni un profesional, en otra empresa no durarían ni dos días”, porque de esta forma el equipo se vendrá abajo, no avanzara al ritmo adecuado, dudara a la hora de resolver , lo que ralentizará las faenas, ante la inseguridad el número de consultas aumentara´, de esta forma llegará al jefe un montón de trabajo sin resolver , pues el equipo estará en un estado de baja-autoestima y el objetivo no se cumplirá. Llegado este punto lanzo dos preguntas, ¿fracasa el equipo?, ¿fracasa el jefe? Mi respuesta es la segunda porque este jefe no sabe hacer equipo, ni sacar partido de los medios que tiene.

Un profesional con formación cualificada estará preparado para sacar rendimiento de los medios a su alcance, sean los que sean, quitara de un lado y pondrá en otro de forma que la balanza se equipare y el equipo funcione, si no es así y achaca el fracaso a los medios, sin trasladar la carencia a sus superiores “no es tal profesional ni tiene la formación adecuada”, quizá no sea el mejor jefe para conducir ese equipo. Teniendo en cuenta que es un equipo que ha funcionado durante años.

4 de Agosto

Hoy pondré en escena otra víctima del Mobbing !la empresa!

Si, aunque os resulte raro poco a poco iré desgranando más, con el fin de analizar el tema lo más profundo posible.

Miro desde los ojos de un trabajador fiel y leal, que de pronto es víctima de Mobbing y observando a su alrededor, contempla como de alguna forma el resto del departamento sufre también acoso, llevado a cabo por el jefe , siendo este un mando intermedio y no directivo de la empresa, el que con su carácter dictador y autoritario está poniendo en peligro la salud y el rendimiento de los subordinados a su mando, cada vez se agudiza más la ansiedad que sufren, se sienten menospreciados, difamados en su trabajo, ya que su labor no tiene mérito y sus tareas están continuamente infravaloras por su jefe inmediato, está situación es muy difícil de sobrellevar y más, cuando es encubierto por buenas palabras del hostigador y justificado con el fin de obtener mejores resultados, los cuales no llegan nunca. Pienso yo, que la empresa en algún momento se dará cuenta de que algo pasa. ¿Un departamento entero falla? Con un jefe “ que es una profesional con formación cualificada?, según sus palabras. No será que su carácter dictador y abusivo, no sabe ver que trabaja con personas humanas y este capital se le escapa a su entendimiento y manejo, que toda su formación no le sirve de nada si no sabe gestionar animadamente su equipo, y que fracasará siempre que no cambie de actitud, cosa que es muy difícil, pues este tipo de caracteres no suelen darse cuenta de sus errores.

En definitiva, está llevando al personal a su cargo y a la empresa a enfrentarse a una situación de perdida en potencial, ocasionando un daño irreparable a los mismos.

1º Todos sabemos que un trabajador acosado al que se le encomiendan tareas casi imposibles de realizar no tardará en sufrir ansiedad, con ello perderá capacidad de reacción, ya que estará confundido y tendrá dificultad para concentrarse, bajara de esta forma su rendimiento.

2º Un ambiente negativo provoca miedo y desconfianza, falta de motivación, esto provoca también mayor rotación de personal, con el consiguiente problema y gasto de búsqueda y formación del mismo, obligando al equipo a trabajar con esta carencia, cosa que dificultara frenando la realización del trabajo y su calidad.

3º Ya que el estado de ansiedad y estrés lleva a la falta de concentración y capacidad para fijar la atención en un objetivo, esto provocara más accidentes laborales y con ello el número de bajas en la empresa.

Ahora dejamos a un lado el daño psicológico y pasamos al daño físico ocasionado por la ansiedad, nervios y estrés producidos por acoso.

1º De todos es sabido que un estado de nerviosismo te puede llevar a sufrir: dolor de estómago, nauseas, falta de apetito, dolor de cabeza etc.

2º Un estado de nerviosismo te puede llevar a sufrir: pérdida de memoria, dificultad para concentrarse y estar atento, aumentando con ello la posibilidad de sufrir cualquier tipo de accidente.

3º En este estado de tensión, aumenta la irritabilidad, inquietud, agresividad, ataques de ira y mal humor. Con el consiguiente problema que esto ocasionara en el equipo.

4º En este estado al que está sometido el sistema nervioso es más fácil sufrir: dolores en el pecho, palpitaciones, taquicardias, sudoración, boca seca, sofocos, erupciones en la piel etc.

Todos estos síntomas pueden llevarnos a diagnósticos equivocados y en el mayor número de casos a un sin fin de consultas y pruebas médicas, aumentando el gasto económico y de tiempo que ello conlleva, el número de permisos retribuidos por visita médica también aumentara. Vuelvo a insistir que esto dará lugar a mayor número de bajas laborales.

Por todo lo expuesto aquí, queda claro que un jefe toxico que practique Mobbing a sus subordinados, está causando un daño irreparable a todo el conjunto de la empresa.

Mañana analizaré las medidas, que tanto empresa como trabajador deberían de adoptar ante este tipo de sujetos.

Os confieso que dejo de escribir porque estoy completamente angustiada, revivir estos sentimientos me produce tal ansiedad que me es imposible concentrarme.

5 de Agosto

Ya expuesto el daño ocasionado, tanto a los trabajadores afectados como a la empresa, veremos que medidas se deberían tomar para detectar y liberarse de este tipo de sujetos.

En primer lugar la empresa debe tener especial cuidado con los mandos intermedios, asegurándose que tengan un actitud positiva para dar al equipo, de lo contrario los problemas aumentaran, ya que este mando intermedio será referente para muchos trabajadores y su actitud afectara a todos, por eso me es muy difícil aceptar que un jefe hable mal de todos sus subordinados y que no se sienta mal el también, si conducimos un coche somos responsable del mismo, los mandos intermedios tienen que aceptar sus culpas y errores, también sus fracasos y no estar siempre culpando al más débil que a veces no puede elegir ni lo que hace.

La empresa o sus delegados, deben fomentar el apoyo entre trabajadores y no la competitividad. Debe definir con claridad los puestos de trabajo y las funciones, tareas asignadas y margen de autonomía, para evitar conflictos y centrar a cada trabajador en sus funciones.

Debe dar la formación, información y tiempo para que cada trabajador pueda reconocer funciones y obligaciones, además del objetivo que se pretende lograr desde su puesto de trabajo, garantizar el respeto y trato justo a todos los trabajadores.

Debe de tener un protocolo que actué en caso de denuncia por abuso o acoso, dentro de la empresa.

1º fomentar políticas de prevención, dando información sobre el tema del acoso. Debe de tener mecanismos de evaluación de riesgo y evaluación psicosocial y salud de los trabajadores, ya que muchos empresarios no dan importancia al problema hasta que no hay daños físicos, “debemos tener en cuenta que el estado de angustia y depresión al que puede llegar una persona acosada, es una agresión tacto física como psíquica”, algo que no hay que cansarse de repetir para que todos los miembros de la sociedad, tomen conciencia de ello.

2º Cuando la empresa tenga noticias de posible caso de acoso, no debe esperar para tramitar el asusto, iniciando averiguaciones de los hechos, citar a las partes y establecer un equipo de personal cualificado, que levante acta de la declaración del acosado.

3º Si hay el menor indicio que confirme la agresión, la empresa deberá apartar al acosador de la víctima, ya que si es al contrario el acosador se verá como ganador y buscará otra víctima, no es suficiente detectar al culpable, la empresa debe cambiar dentro de sus estructuras todo lo que facilite estas prácticas, deberá rechazar la figura del acosador, de forma que este vea amenazado su estatus profesional y que su conducta le puede ocasionar problemas.

Por otra parte la empresa o sus delegados, deberá promover la negociación de conflictos laborales, relacionados con tareas, horarios, cambios de turno, evitando con ello el mal ambiente entre los trabajadores, promoverá acuerdos y puesta en marcha de los mismos, asegurándose que el dialogo sea el único camino para resolver los temas laborales de la empresa..

Hemos visto algunas de las medidas que se deberían adoptar por las empresas, ahora os comento que medidas debe tomar el trabajador que es acosado. Voy a recordaros lo que se considera acoso en el trabajo, y perdonar que sea tan insistente, pero es mi objetivo que los hechos queden lo más claro posible y no haya malos entendidos.

Acoso laboral o acoso moral en el trabajo, conocido también como Mobbing es: hostigar, asediar, menospreciar, ridiculizar etc., a un trabajador y su trabajo.

Estas prácticas repetidas en el tiempo, ya que no se considera Mobbing un hecho aislado, llevara a la víctima a un estado de angustia y depresión que incluso puede desencadenar en el suicidio, no olvidemos que la víctima se siente despreciada por un sin fin de hechos y llega a perder el interés por todo, incluso su autoestima.

Como no quiero seguir alargándome ya que no acabaría nunca de escribir lo que este tema me produce, pasare a dar el paso en el que la víctima, toma conciencia de lo que le están haciendo y decide decir: No.

1º Antes de nada debe comunicarlo a la empresa, y preferentemente de forma que quede constancia del comunicado, así mismo debe comunicarlo al representante legal de los trabajadores, al comité de seguridad y riesgos laborales, “si lo hubiere dentro de la empresa”, si esta, una vez informada no resuelve el asunto, no olvidemos que tiene que ponerse en marcha rápidamente, activando el protocolo anteriormente descrito, dará el siguiente paso.

2º Vía administrativa interpondrá denuncia ante la Inspección de Trabajo, ante la que tendrá que aportar toda la documentación que tenga. Carta de comunicado a la empresa, informes médicos, psicológicos y cualquier documento que considere importante, hay que tener en cuenta que demostrar la humillación y el desprecio no es fácil, por lo que tendremos que armarnos de valor y de buena compañía para emprender dichas acciones. Con la ayudada de personal especializado se puede también tomar medidas por lo penal. Pero al entrar en este tema me vuelve la ansiedad y angustia, por lo que prefiero dejarlo en este punto.

8 de Agosto

Después de unos días de bajón, de bucear de forma indagadora en mi interior, sentir la capacidad de pensar y reflexionar, ya que el ser humano se diferencia de otras especies, por estar dotado de conciencia y razón, de forma que entiende perfectamente la diferencia del bien y el mal, por lo que no actúa de forma instintiva, y si haciendo uso de sus dotes de raciocinio, me duele profundamente que haya individuos que escojan hacer el mal por el mal, que la compleja capacidad de entendimiento y razón no sirva para hacer una especie mejor, sin necesidad de ser depredadores de nosotros mismos. Aunque es bien sabido por todos, que el ser humano tiene también gran capacidad para hacer el bien y grandes y generosas hazañas, por lo que nos encontramos con un individuo que elige lo que hace, movido por su entendimiento, deseo y capacidad, cada uno se define como ser único, por lo que hace, la forma en que se manifiesta, el entendimiento y conducta de comportamiento con sus semejantes.

Hay personas a las que lo único que les interesa es conseguir su fin, no les importa el daño que puedan ocasionar con ello, se abren camino como felinos en una selva y se comportan de forma dañina con todo lo que les rodea, bien sea por acaparar estatus y poder, fama, prestigio, dinero, auténticos bendecidores del culto a lo material, lo que en verdad buscan es llenar el vació emocional, “lo espiritual”. Todos hemos gozado con un viaje, una buena comida, una casa cómoda etc., aunque son cosas materiales, no hubiéramos podido gozar si no hubiera sido a través de los sentidos, los mismos que nos hacen amar a una persona sin saber por qué, reír ante un gesto amable o cariñoso de un ser querido, sino fuera por este sentir latente de lo espiritual, nada tendría sentido, la felicidad, armonía y bien estar con uno mismo y lo que nos rodea no sería posible, por lo tanto hago un llamamiento a todos los que lean este diario, que busque el equilibrio, que no se dejen arrastrar por la corriente de lo fácil, que no limiten su capacidad de desarrollo ignorando una parte de su ser. Llegados a este punto me despido, deseando haber rozado vuestros corazones y de camino aliviar el mío, os agradezco que hayáis leído hasta llegar al final, no soy ninguna experta y no pretendo enseñar a nadie, solo quiero compartir mi humilde experiencia y hacer un mundo más consciente, que abra la puerta al entendimiento y respeto, y sobre todo a decir: No, al acoso, bien en el colegio, en el seno familiar, en el trabajo, en el lugar donde nos encontremos en cada momento

CONTRAPORTADA

El Mobbing ha dejado de ser un objeto para tomar el protagonismo y convertirse en el sujeto de toda operación de descrédito que se precie.

Son muchos los afectados de este tipo de conducta intimidatoria en nuestra sociedad, son muchos los casos que quedan en los largos de las personas dañadas, muchas veces, sin esperanza de recuperación.

Esta conducta criminal se ha convertido en una de las causas más frecuentes del absentismo laboral y pese a ello no se han tomado medidas eficaces para remediar para cuanto menos controlar esta lacra. En gran mayoría de ocasiones, un diagnóstico erróneo, muchas veces fruto de la falta de valor del afectado, da lugar a un nivel bajo de detección en las consultas de los médicos de familia, solo en los casos más extremos, estas víctimas del acoso acaban siendo tratadas por un profesional que pueda poner fin a su sufrimiento y que decir, que los acosadores en la mayoría de los casos pasan desapercibidos y son muy difícil de detectar si las víctimas no los acusan de forma directa.

Este fenómeno fatídico, regentado en general por mentes enfermas, muchas veces antiguas víctimas, se está enquistando en nuestra sociedad y un estado social como el nuestro, debería tener los mecanismos de actuación suficientes, tanto de atención a las víctimas como de enjuiciamiento de los verdugos.

Si dejamos de contemplar nuestro estado como social y lo miramos desde un enfoque neoliberal, no podemos tampoco obviar la criminalidad de este tipo de conducta, que puede albergar pérdidas importantes en cualquier empresa y porque no decirlo, en los cimientos de cualquier estado.

En esta obra, de manera íntima y personal no se describe un caso aislado, se narra, de manera desgarradora el sufrimiento de todo un colectivo, aquel que agrupa a todos aquellos que han sido objetivo del psicópata de turno instaurado en el entorno laboral.

Esta obra es una denuncia, un grito de socorro que me gustaría, no quedara, como muchos, en un saco roto, porque lo que está en juego, es lo todo aquello importante para cualquier ser humano.

 

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Acerca de Mechas Poval

Lamari Poval, Escritora salouense nacida en Barcelona. Multifacética en aficiones y destrezas, bloguera desde el año 2006. Aunque el oficio con el cual uno llena su despensa no sea el de escribir, si uno se levanta por la mañana pensando en escribir y es feliz cuando escribe, es escritor. Actualmente expone sus creaciones en "El racó de Mechas", de Mechas Poval y "Con un par" de Lamari Pujol. Publicaciones: UN RELATO PARA OSCAR, 2012, ed. Puntorojo MI HERMANO KEVIN,2013,ed.Vivelibro CUANDO LA MARACA SUENA,2014,ed,Amazon kindle
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